jueves, 30 de diciembre de 2010

Emprender en tiempos de crisis.

En estos tiempos que corren la respuesta de las instituciones cada vez que les plantean cuál puede ser la vía para salir de la crisis es similar: "hay que transformar a nuestra sociedad potenciando los emprendedores y la innovación".
Después de escuchar esto unos cuantos cientos de veces, uno termina asumiéndolo como mantra, lo automatiza y cada vez que alguien le pregunta cuál podría ser la salida a la crisis, lo repite sin ningún tipo de verguenza.
El otro día estuve con un amigo cenando que se lanzó a montar su propia empresa hace un par de años. Le ha ido relativamente bien y ya tiene una veintena de personas trabajando con él. A lo largo de la cena me estuvo contando por el camino que ha pasado, las noches que no ha dormido, los sueldos que no ha cobrado y el dineral que ha tenido que reinvertir. Total, que al final comencé a sopesar la frase de la respuesta a la crisis y me di cuenta del error de fondo que contenía.
El error es cuando dices que hay que potenciar a los emprendedores sin haberlo sido tú. Es decir, que una persona que está viviendo de la política y del partido desde que salió del sistema educativo diga esto desde su punto de vista institucional es igual que si mi hijo de tres años me recomienda qué inversiones tengo que hacer, quizá es valido desde el punto de vista de la legitimidad pero insuficiente a todas luces desde el punto de vista de la experiencia.
El otro error es cuando comentan que debe hacerse con soluciones innovadoras, cuando la mayor parte de los políticos no modifican ni un ápice el sistema de funcionamiento de la Administración y las instituciones desde hace un siglo y pico.
Bajo mi punto de vista, la sociedad tiene que hacerse responsable de su propio estado y el que quiere ser emprendedor, lo va a ser sin que le potencien, el que quiere innovar, lo va a hacer sin que le incentiven. Eso si, al resto, que nos dejen de recetas mágicas sin fundamento ni estrategia.
Feliz Año a todos.

martes, 28 de diciembre de 2010

¿Tú también esperas saltarte el 2011?

Llevo unas semanas observando que las campañas de publicidad que se están realizando estos días muestran una tendencia a la huida hacia el futuro incierto.
Hoy he visto como un cartel felicitaba el 2012 por la llegada de un coche eléctrico. Hace unos días en un correo electrónico una compañía me felicitaba el 2015 porque cumplen 20 años y el otro día Rodriguez Zapatero nos dijo que hasta dentro de 5 años no hay nada que felicitar.
Todo el mundo está cansado de los indicadores económicos, el paro y las miserias del día a día y procrastinamos esperando un futuro lejano mejor.
Si algo te enseñan en consultoría es que hay que hacer de la necesidad virtud. 2011 será tan bueno o tan malo como lo sepamos llevar entre todos y lo que está claro, que te feliciten por el año que te feliciten, el próximo que te toca vivir es el 2011.
Así que felices fiestas y a por el año que viene. En castizo; "nos lo vamos a comer por las patas"

jueves, 23 de diciembre de 2010

El consultor y la multitarea

Durante mucho tiempo he considerado que para ser un buen consultor, uno debe trabajar con todos los canales abiertos para recibir toda la información disponible a lo largo del día.
Notificaciones de correo electrónico, chat para hablar con los compañeros de la compañía (corportativo y Skype para proyecto), Buzón de voz para no perder ni una llamada.
Desde que estoy centrándome en temas de productividad, he descubierto que:
1º El ser humano no es multitarea. Viva las colas FIFO
2º Los notificadores sólo interrumpen lo que estás haciendo y al final no terminas haciendo nada.
3º El buzón de voz es un arma que utiliza la gente dejando tareas importantes para que las revises y se olvidan del tema.
Hoy ya he solucionado las tres cosas.

martes, 21 de diciembre de 2010

Ley Sinde


Cuando una norma se conoce por el nombre del político que la impulsó, normalmente no trae nada bueno.
JRM.

Como yo sólo abro el cartapacio los martes y los jueves, me veo a hacer mi pequeña oposición a la Ley Sinde a destiempo.
No a la Ley Sinde.
Espero que el jueves nos podamos leer con más normalidad.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Consultores de provincias.

Las Palmas de Gran Canaria es la séptima ciudad del país por número de habitantes, pero al final, 450.000 personas no son muchas para no conocerse por la calle.
Poco a poco voy conociendo -de vista, por relaciones, por reuniones- a los consultores que están en otras empresas y al verlos por la calle, rápidamente te llama la atención que van andando y con las manos vacias.
Para alguien que viene de Madrid, eso es impensable. En Madrid, cuando sales de casa, sabes que no vas a volver en 12-16 horas. Revisas el maletín para ver que llevas el cargador, el portátil, los móviles, toda la documentación que podrías necesitar, alguna chuchería para entretener el hambre, un libro para enfrentarte a la hora y pico de transporte, un abrigo y paraguas en invierno, gafas de sol en verano, la bolsa del gimnasio y otras doscientas cosas que te terminan provocando una escoleosis de campeonato.
Alguna vez me ha contado algún consultor la "tragedia" vivida cuando salió de su casa y en medio del atasco se dio cuenta que se había olvidado el ordenador - a perder toda la mañana en volver-.
Aquí, ves a la gente con el traje -de primavera siempre- y las manos en los bolsillos. Un verdadero choque cognitivo.
Yo me sigo llevando el ordenador a casa por sistema. La verdad es que ahora que tenemos bastantes cosas en "la nube", igual debería comenzar a adaptarme a las costumbres locales.

martes, 14 de diciembre de 2010

Cuenta cuánto queda.

Promesa de enmienda:
A partir de ahora, cuando tenga una reunión, montaré una agenda, confirmaré los asistentes, revisaré el sitio de reunión, no me saldré del guión propuesto, no dejaré que los que intervengan se desvíen, levantaré acta como fiel reflejo de los acuerdos, definiré las siguientes actuaciones y cerraré la reunión cuando terminemos y no 30 minutos después.
(Sacado de la oración del consultor para el mantenimiento de reuniones eficaces).

jueves, 9 de diciembre de 2010

Gestión del tiempo.

Últimamente estoy muy volcado en temas de productividad y en especial, el control de las tareas a nivel personal y laboral. Hay una metodología muy conocida y que lleva bastante tiempo funcionando que se llama GTD y que es la que he adoptado.
He hecho los deberes, me he comprado el libro del inventor de la metodología (David Allen "organízate con eficacia") y estoy poco a poco adoptando esta forma de trabajar. Como requiere cierta disciplina, no es algo que te transforme la vida de un día para otro.
Una de las problemáticas que se quedan abiertas con la lectura del libro son las herramientas de soporte que se deben utilizar para la gestión de cientos de tareas que genera la metodología (si le echáis un vistazo, como se comienza a apuntar absolutamente todo, la verdad es que se transforma en una lista sin fin de cosas por hacer -o es que yo tengo muchas cosas que hacer).
En varios post anteriores he comentado distintas soluciones que uso para gestionar la información, tanto a nivel profesional como personal. He realizado un pequeño mapa de sistemas con el proceso que recomienda GTD para la gestión de tareas.
Entre las aplicaciones que utilizo están:
- Google Calendar; imprescindible para las citas puntuales y para las referencias de las actuaciones a realizar en un día concreto. Cloud computing accesible desde cualquier dispositivo que llevo encima.
- Evernote; el gran almacén digital. Meto toda la información y me permite realizar búsquedas precisas por palabra, libreta y etiqueta. Me permite encontrar hasta palabras que salgan en imágenes tomadas con cámara. Recomiendo la versión gratuita de 40mb hasta que comprobéis que necesitáis la de pago, ya que yo, todavía, no lo he necesitado.
- Toodledo: Mi gestor de tareas. Muy relacionado con GTD. Recomiendo la lectura de las FAQ dónde viene como adaptar el servicio a la metodología GTD. Cloud computing y con sincronización a todo tipo de aplicaciones. Estoy evaluando la versión de pago y creo que merece la pena, aunque mi recomendación es primero familiarizarse con la versión gratuita, luego probar los 9 días de trial de la de pago y luego decidir.
- 2do: Mi cliente toodledo para iPhone e iPad. Muy bonita y bien diseñada. No sincroniza toda la información con toodledo pero se pueden utilizar las etiquetas para emular la sincronización perfecta.
- Taskangel: Mi cliente toodledo en los ordenadores. Este es al contrario; tiene mucha más información en local que la que sincroniza con toodledo. También se puede emular la sincronización perfecta con etiquetas.
He incluido un gráfico que me monté a la hora del café de ayer para que veáis mi organización por si os convence. Podéis acceder al mismo desde este enlace.

martes, 7 de diciembre de 2010

jueves, 2 de diciembre de 2010

El lenguaje de las actas.

Alguna vez he tratado en este blog y en mis clases de gestión de proyecto el tema de las actas de las reuniones. Para mi resulta fundamental utilizarlas desde el principio del proyecto por varias razones:
- Refleja claramente para qué ha valido una reunión. Si no hay acuerdos adoptados, has pasado un buen rato y poco más.
- Es la forma que todos tenemos claro lo que se ha dicho. Más allá de interpretaciones y de "yo dije que".
- Crea disciplina en el grupo y metodología de trabajo.
Los consultores no nos libramos de las actas sea cual sea la posición que ocupemos. Yo he visto hasta socios de grandes empresas de consultoría levantar actas de reuniones. Por tanto, la disciplina de levantar el acta debe comenzar a practicarse desde el principio de la carrera profesional del consultor (así que si eres un "pitufo" que estás leyendo estas líneas y crees que hacer actas es un castigo, con esto te digo que estás aprendiendo algo que te va a resultar de mucha utilidad para e futuro).
El estilo personal de cada uno influye en que la gente las valide mejor o peor, pero yo cada día estoy más en la línea minimalista. Eso de "por parte del cliente se ha comentado que...." ha pasado a la historia.
Hace un tiempo, en un blog muy bueno sobre productividad, vi un post sobre las "actas 2.0" que al menos, recomiendo echar un vistazo. Propone un diseño de acta con la información mínima para realizar un seguimiento de los acuerdos de la reunión, la prioridad de los mismos y la persona encargada de su cumplimiento.
La misión que me he puesto hoy es presentar una plantilla con este formato a mi JP a ver si la adoptamos y entramos en la corriente minimalista de pleno.

martes, 30 de noviembre de 2010

En opinión de otros. La Administración Electrónica. Oscar del Barrio.

Cuándo hace ya unos cuantos años empecé a trabajar para el sector público, uno de mis clientes me sorprendió con una actitud que chocaba con esa idea preconcebida que tenemos todos del trabajador público. El cliente, subdirector TIC de un Ministerio, tenía un lema sobre el que trataba de hacer girar todo su desempeño diario: “Servicio al Ciudadano”. Y ese lema gobernaba su despacho, escrito de su puño y letra en grandes caracteres sobre su pizarra.
Desde entonces, las administraciones han invertido importantes cantidades de dinero en implantar nuevas soluciones tecnológicas orientadas a cubrir los requisitos exigidos por la famosa ley 11/2007. Aquella que se llamaba: “de acceso electrónico a los servicios públicos”.
Para saber si ha sido realmente útil toda esta inversión, creo que debemos reflexionar sobre estos dos términos: “Servicios públicos” y “Servicio al Ciudadano”. Sin duda toda esta inversión ha servido para hacer accesibles telemáticamente buena parte de los trámites, esto es “servicios públicos”, de los diversos niveles de la administración española, y no diré yo quién diga que no era necesario hacerlo, pero, ¿qué es lo que realmente espera el ciudadano?.
En mi modesta opinión, lo que el ciudadano espera es que las administraciones les resuelvan sus necesidades de una manera sencilla y amable, con espíritu de “servicio al ciudadano”. Sin que la administración le transfiera todo ese engranaje complejo de trámites y procedimientos.,
El ciudadano, quiere que su relación con la administración sea simple. Y piensa en servicios, piensa en dar de alta a su hijo o en crear una pequeña empresa, y pretende que la administración le resuelva estas peticiones de servicios de una manera que él pueda entender fácilmente, sin redundancias ni papeleos inútiles.
Hablando con un compañero que acaba de ser padre primerizo sobre esta problemática, he recordado el proceso que viví en primera persona con el nacimiento de mi primera hija. Entonces era bastante más joven (han pasado ya 12 años), tenía más pelo y era, sin duda, más inocente y bienpensado. También era más inconsciente sobre la complejidad de nuestras administraciones, y pensaba que todo el trámite que debía hacer era inscribir a la niña en el Registro Civil, y el resto de trámites que pudieran existir (que yo desconocía) se desencadenarían automáticamente. Al fin y al cabo, el único documento nuevo que debía aportar a la administración era el certificado de nacimiento que me habían dado en el hospital, y este documento servía únicamente para poder inscribir a la niña en el registro. A partir de ese momento, entendía que ya existía una vinculación suficiente entre el nuevo miembro de mi familia y mis datos personales y profesionales. De manera que, como no había nada nuevo que aportar, lo lógico es que el alta en la seguridad social, o en hacienda o en el ayuntamiento se hiciera de manera automática.
Salí de mi error unos días después en el consultorio de la seguridad social al ir a vacunar a la niña. Pero tardé años en darme cuenta de que no la había empadronado. ¿Cuándo lo hice?, en el momento que necesité ese dato para algo, en concreto para pedir la matriculación en el colegio.
Hablando con mi compañero he comprendido que todo sigue igual, 12 años después. La comunicación entre administraciones es una quimera y se siguen exigiendo fotocopias de documentos para cada uno de los distintos trámites cuando todos y cada uno de esos documentos obraban en poder de la administración. Y todo ello aderezado por unas cuantas horas de colas interminables.
Este es sólo un ejemplo, pero creo que suficientemente esclarecedor de lo separadas que están las visiones de la administración y de los ciudadanos.
Sin duda se ha avanzado mucho en la incorporación de nuevas tecnologías para hacer accesibles los trámites por vía electrónica, pero en la mayor parte de los casos esta incorporación se ha realizado automatizando procesos que no han sido optimizados y pensando en el trámite administrativo, en los “servicios públicos”. No en el verdadero “servicio al ciudadano”.
Las organizaciones del ámbito privado dieron el salto de poner al cliente en el centro de todas sus operaciones y actividades hace ya mucho tiempo. Las administraciones tienen el reto de hacer esto mismo, centrando sus operaciones en su cliente: el ciudadano.
Oscar del Barrio
Socio de Administraciones Pública en Everis

jueves, 25 de noviembre de 2010

El "gran hermano" de la innovación.

Hay algo que me ha sorprendido en las últimas semanas. Estoy leyendo bastante sobre la innovación y estoy metido en un curso relacionada con ella. Me he encontrado dos corrientes cláramente diferenciadas.
Los autores que hablan de innovación de países no europeos, o no dan importancia a la Administración Pública o la ponen como un agente secundario. Los autores europeos, especialmente todo lo que estoy viendo por España, lo primero de lo que hablan a la hora de innovar (más bien, de buscar fondos) es sobre la Administración.
No logro entender cómo la Administración asume esa figura y las empresas dejan que la asuman -bueno, lo de las empresas lo tengo claro, si alguien me da dinero a fondo perdido para no arriesgarme yo, todo estupendo-.
Creamos un Ministerio, Políticas de innovación, financiaciones públicas y ..... al final, nos encontramos que los que quieren arriesgarse, lo van a hacer con dinero de la Administración o no y el resto, a mirar a papá estado. Al final, somos Keynesianos cuando nos interesa.
Yo propongo algo innovador dentro de la innovación y es hacer desaparecer de la ecuación la Administración, excepto en dos puntos, cuando se trabaje con Universidades (públicas) y cuando se realicen proyectos innovadores para la propia Administración.
La sociedad y el mercado ya son mayores para andar solos -o al menos, eso dicen- pues también lo son para explorar nuevas formas de obtener dinero solos.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Transformando España

Hace unos días salía en el periódico que el presidente del gobierno se va a reunir con los 25 CEOs de las empresas más importantes de España. Esta idea, como comprenderéis, no sale de la nada.

La semana pasada, Everis, en la empresa que trabajo, ha publicado un informe que ha sido presentado ante el Rey sobre cómo podemos utilizar la innovación para salir de la crisis.

El informe ha sido dirigido por Marc Alba, el socio que tenemos en nuestra área de innovación, y que es una persona bastante representativa en este mundillo.

La metodología que han utilizado ha sido hablar con los CEO´s de las 100 empresas más importantes de este país y se han consolidado todas sus opiniones en un informe.

Os dejo el enlace a la nota de prensa El informe os lo podéis descargar desde esta página o directamente desde aquí

Está recién salido del horno. Espero que disfrutéis de él.

martes, 23 de noviembre de 2010

Pantaleon y las visitadoras

Hace años, una gran consultora y mejor amiga me recomendó el mejor manual de consultoría que he leído hasta la fecha, "Pantaleón y las visitadoras" una obra de Vargas Llosa -si, el Nobel- de hace más de 30 años en la que cuenta las desventuras de un militar que le mandan realizar una misión innovadora y secreta para el ejercito, crear un servicio de prostitutas para el ejercito.
El tema es lo de menos, aunque bastante divertido. El militar -consultor- para realizar este trabajo toma nota de absolutamente todo lo que le pasa: lo registra y lo fecha de forma sistemática. Siempre he pensado que esta debería ser una de las claves del buen consultor.
Hoy, además, el buen consultor cuenta con sistemas de soportes para la búsqueda (Evernote, Google desktop y por supuesto, en mi Mac, Spotlight) para recuperar toda la información.
Os recomiendo su lectura por dos razones:
- Para desengrasar un poco. No sólo de libros técnicos y manuales debe vivir el hombre y no hay nada como una buena lectura antes de irse a la cama.
- Para ver cómo acaba su "proyecto" :-)

jueves, 18 de noviembre de 2010

Alfabetización digital

Me conecté a Internet allá por el 96. Todavía era un servicio caro y con muchas carencias. Cuando hablaba de lo que hacía en mi casa....Bueno, la verdad es que prefería no hablar, ya que la mayor parte de mis compañeros de facultad ni me seguían ni les importaba (yo soy de carrera de letras). 
Hace unos días en el gimnasio escuché a una persona de mantenimiento en una conversación con un cliente recomendándole sitios para bajarse películas, cómo ver los partidos codificados mediante páginas y el ancho de banda y la latencia de su señal. En ese momento pensé; -cómo hemos avanzado, si el personal de mantenimiento habla como si fuera un ingeniero de telecomunicaciones, es que todo el mundo ha cogido los conceptos-.
Ayer estuve en mi clase del curso de innovación dónde nos dieron tres o cuatro herramientas para participar en la sociedad en red (en resumen: rss, del.icio.us, blogs y poquito más) y cuando preguntaban a la clase si las habían visto y trabajaban con ellas, la mayor parte no sabían de qué se hablaba. Eran conceptos completamente nuevos para ellos.
Lo que más me sorprendió es que casi todos los alumnos son estudiantes o recién licenciados, normalmente en carreras de ciencias, que se supone "nativos digitales" frente a la profesora y yo que debíamos ser los viejos dinosaurios que conocimos la sociedad antes del móvil.
Al finalizar me senté unos minutos a enviar un par de correos pendientes en una sala de estudio y delante de mi había tres estudiantes, cada uno con su equipo, que mientras tenían su trabajo abierto y estaban escribiendo, cambiaban de ventana cada 30 segundos para responder a un chat o para mirar un foro de manga (entiendo que lo que escribían en el trabajo era lo menos interesante). 
De repente descubrí que en España todo el mundo ha aprendido lo que es el Facebook, el Emule y las páginas de streaming, pero que las herramientas de productividad siguen siendo unas completas desconocidas. La gente sigue viendo su  periódico digital como si hubieran comprado el de papel en vez de utilizar un sistema rss para el resumen de las mismas, los favoritos de sus ordenadores siguen estando en local y desorganizados y por supuesto, es más fácil jugar a la granja en Facebook que generar algún tipo de contenido como un blog con una publicación periódica.
Algo hemos hecho mal en temas de alfabetización si lo único que hemos descubierto es cómo dar rienda suelta a nuestro hedonismo tecnológico.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Consultor.

RAE
3. m. y f. Persona experta en una materia sobre la que asesora profesionalmente.
Wikipedia
(Del latín consultus que significa "asesoramiento") es un profesional que provee de consejo experto en un dominio particular o área de experiencia, sea contabilidad, tecnología, ley, recursos humanos, ventas, medicina, finanzas, relaciones públicas, comunicación u otros.

martes, 9 de noviembre de 2010

Read it later.

Último post sobre herramientas de productividad, lo prometo.
Cuando inicié este blog me prometí a mi mismo no lanzar grandes peroratas sobre aplicaciones, ya que estas mueren, pasan de moda o cambian sus condiciones de comercialización, pero he de reconocer que para la ejecución de proyectos, no hay nada como un conjunto bien seleccionado de soluciones para hacer la vida más fácil.
Ahora vamos con la herramienta de procrastinación por antonomasia: Read it later. Un magnifico servicio gratuito que permite guardar direcciones web, clasificarlas con etiquetas y reservarlas para una lectura posterior.
Tiene plugins en todos los navegadores con forma de botón para mandar la página actual directamente al servicio, tiene aplicaciones para iphone, android, ipad, etc y por supuesto, tiene acceso mediante su web.
Es una herramienta fundamental cuando estamos realizando trabajos exploratorios. Visualizamos muchas páginas en poco tiempo, y en muchas de ellas hay partes de información que queremos analizar más tranquilamente. Este servicio es la solución.
En el momento que accedemos al listado y hemos leído la página, se chequea como vista y desaparece del listado. Una herramienta muy útil para todo consultor que se precie y sin ningún tipo de coste.
El peligro, como todo en esta vida, es que, al igual que con tu pila de libros físicos, la cola de url´s sea tan larga que nunca llegues a terminar de leerla.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ordenado la documentación

Uno de los problemas de los consultores es conseguir ordenar toda la información que vamos recopilando de miles de sitios, no sólo relacionada con nuestros proyectos, sino informes, presentaciones, y documentos de referencia que utilizamos en nuestra vida diaria.
Me he pegado unos cuantos días con este tema (ya he decidido que mi disco duro debe tener una cierta coherencia para poder explotarlo) y he encontrado una solución que además cumple con muchas de las tendencias que marca Gartner como fundamentales para el próximo año en desarrollos de software:
  • Es software en la nube. Te permite consultar tus referencias desde múltiples dispositivos y hacer búsqueda de las fichas, tags de los documentos, e incluso descargarte el documento que necesitas cuando termina la sincronización.
  • Tiene un fuerte componente de red social; va asociado a una red social académica que permite compartir tus "papers". Seguramente los consultores somos los que menos vamos a aprovechar esta opción, pero siempre puedes publicar resúmenes ejecutivos o material a lo Mckinsey para promocionarte. Hay un grupo de trabajo de Business en el que me encontraréis.
  • Es multiplataforma. Windows, Linux, Mac OS, Ipad e Iphone. Ahí es nada... (de las tendencias de Gartner, yo lo incluiría en informática ubicua).
  • Te permite poner notas y subrayar los .pdf además de clasificarlos mediante etiquetas, añadir resúmenes, etc.
La aplicación se llama Mendeley y aunque está muy bien, es gratuita porque es una beta. Tiene pinta que se terminará transformando en un servicio de pago.
Tiene algunas cosas como el tratamiento de las tildes al escribir, que resulta algo pesado, no está traducida y la carga inicial de documentos, si no te pones algún tipo de planificación, puede terminar siendo una tarea abierta para el resto de tu vida. Eso sí, yo ya he comenzado a explotarla en el trabajo con buenos resultados.

martes, 2 de noviembre de 2010

El valor de la consultoría.

El otro día estuvimos hablando con uno de los artistas callejeros que pululan por la playa de las Canteras y que intentan mal-vender algún producto para poder seguir trabajando en lo que les gusta. Este hombre nos presentó unos marcapáginas y nos contaba que, a pesar de que los más pequeños tenían un mayor coste de producción y son mucho más elegantes, tenía que venderlos a un precio inferior a los marcapáginas grandes puesto que el público no entendía como algo más pequeño podía costar más caro.

En ese momento, me vinieron a la cabeza bastantes proyectos que he desarrollado en consultoría, en el que el trabajo que requería mayor maestría, experiencia y método, no era el más valorado, sino aquel que era entregado en formato "consultoría al peso" y que contenía un porcentaje importante de texto que era un refríto de anteriores experiencias.

Durante mucho tiempo me he alineado entre los que postulaban por la reutilización de contenidos para reducir el esfuerzo de los proyectos, pero actualmente considero que esta tendencia ha roto ya todas las barreras de la lógica: En muchos casos no hay ningún tipo de personalización de los contenidos en función del cliente y se le entrega, literalmente, toneladas de hojas generadas en el pasado. Entiendo que esto se pueda dar dentro del mundo de las tecnologías, en el que la reutilización de componentes es uno de los factores clave en el ahorro de costes, pero la consultoría tradicional, aquella que precisamente nos quejamos en las empresas que ha perdido valor en los clientes, debería utilizar soluciones perfectamente adaptadas a cada cliente -que por eso se nos paga-.

Un día, un socio me dijo que me olvidara de producir ofertas de 500 páginas. Que me centrara en producir 20 páginas de texto inédito buscando un enfoque adaptado al problema del cliente. La verdad es que no he tenido muchas ocasiones de poner esta técnica en práctica, pero he de reconocer que en todas aquellas que he tenido la oportunidad, hemos conseguido el contrato (aun reconociendo que la oferta no es todo lo que te sitúa en el cliente).

 

jueves, 28 de octubre de 2010

Qué cualidades debería tener un gestor de proyectos

En mi compañía todos los años se revisan los objetivos de todo el personal por parte de tu mentor y el equipo que ha sido durante el año y será responsable el año siguiente (más o menos) de tu trabajo. Hace unos días, tuve el mío y revisamos todas las habilidades que tengo que perfeccionar/ obtener durante el año para que en mi próxima evaluación tenga una valoración positiva.
Pensando sobre este tema y a alto nivel (no creo que os interese mucho si tengo que aprender a evaluar ANS o mejorar mis capacidades de liderazgo) he preparado algunas ideas de lo que debería ser un gestor de proyecto. Os animo para que aportéis en los comentarios lo que opináis.
Cuáles deberían ser las habilidades de un jefe de proyecto. 
Depende bastante del tipo de proyecto al que se enfrenta, pero normalmente hay una serie de habilidades genéricas que son inherentes al puesto.
  • Tener un sentido de propiedad sobre el proyecto y ejercer el liderazgo. Cuando un proyecto fracasa, digamos lo que digamos, gran parte de la responsabilidad es del Jefe de Proyecto. Es la persona clave en en éxito del mismo. Por ello, es muy importante que el Jefe de Proyecto viva la ejecución del proyecto como un objetivo personal y añada determinación, tenacidad y confianza al equipo para que ejecuten sus órdenes.
  • Saber trabajar en equipo. Muy en al línea de la anterior, porque los clientes, cada vez más, necesitan de una empresa de servicios profesionales soluciones más complejas que requieren equipos multidisciplinares. Aquí la labor del Jefe de Proyecto es fundamental ya que aportan la capacidad de unir el potencial de distintas personas con distintos estilos para resolver los problemas y cumplir los objetivos del proyecto.
  • Otra de las habilidades, que he de reconocer que no es mía, sino que la he encontrado mientras me documentaba para el post es “usar ambas partes del cerebro” (me ha encantado como lo decían). Es decir, tener una visión micro de las tareas a ejecutar y una panorámica de todo el proyecto. Esto implica mucha cintura y una buena cabeza para los números y la planificación. Requiere las mismas habilidades que para hacer un puzzle de 15.000 piezas -visión, sistematización, creatividad, ser analítico, llevar a la práctica la estrategia, tenacidad, voluntad y un poco de improvisación-. Si conseguís hacer uno, tenéis grandes capacidades para ser unos grandes gestores de proyecto.
  • Entender el proyecto y al equipo. El jefe de proyecto no tiene que ser programador, ni saber en profundidad cómo funcionan los fondos de inversión internacionales, ni ser mejor que sus especialistas, pero  al menos debe entender mínimamente las actividades de cada uno de los miembros de su equipo y haberla realizado (aunque sea con poca experiencia) para poder vincularlo a las tareas adecuadas. Esto además requiere importantes habilidades de comunicación -tienes que cambiar de registro cada vez que te diriges a algún miembro de tu equipo- y estudiar en profundidad los mensajes que se dan a cada uno para que la “orquesta” no suene muy desafinada.
  • Convertirse en un facilitador. Eres el portero del equipo y por tanto, cada vez que hay un problema, eres el último escalón de la ejecución. En este área hay que ser capaz de llevar reuniones, negociar conflictos con el cliente y con tu equipo, construir equipos de trabajo y además de todo eso, facilitar la ejecución del proyecto.
Todas estas habilidades son las que considero imprescindibles para el gestor de proyectos. En un mundo ideal, con esto sería suficiente, pero por desgracia, no tenemos los proyectos que queremos sino los que ganamos. A esto hay que añadir la habilidad en la ejecución de proyecto.
Los gestores de proyectos deberían intentar alejarse de la ejecución cuanto puedan, pero como decía un gran compañero y amigo, “la gestión del proyecto son todas las tareas que tengo que realizar cuando finaliza mi jornada laboral”.

martes, 26 de octubre de 2010

McKinsey Quarterly, una nueva fuente de información.

Por si alguien no la conoce, McKisney es posiblemente una de las dos mejores consultoras orientadas a negocio y sus clientes objetivos suelen ser organizaciones internacionales, gobiernos y grandes corporaciones.
McKinsey tiene un área que se dedica a publicar informes y encuestas relacionadas con sus trabajos y que para mi personalmente, son una referencia para bastantes temas.
Hasta ahora han trabajado con un sistema de registro y con un sistema "premium". La verdad es que el sistema "premium" no era excesivamente caro (creo recordar que unos 145 €) y daba acceso a bastantes más informes.
McKinsey ha finalizado el formato "premium" así que próximamente todos los podcast e informes que preparan estarán disponibles con el simple registro.
Si eres consultor o trabajas en alguno de los sectores que son sensibles a los trabajos de consultoría y te gusta lo que haces, te recomiendo la suscripción. Puedes investigar un poco más aquí.

sábado, 23 de octubre de 2010

El cartapacio


La noche está relajada. Los niños están en la cama y yo me he quedado un rato más....hoy me apetecía escribir el que quizá debió ser el primer post del cartapacio.
Quizá sea una diversión un poco extraña, pero siempre me ha gustado jugar con las palabras. Para entretener la mente, hago listas de palabras que me suenan bien, algunas veces busco palabras con el mayor número de sílabas y otras intento montar palabras con 8 o 10 letras elegidas al azar. La verdad es que ayuda a mantener la mente fresca tan bien como el braintraining y me ahorro los 200€ de la Nintendo SD.
En uno de esos juegos un día topé con la palabra cartapacio. Me pareció una término redondo, lleno de contenido, sonoridad y que expresa muchas de las cosas que quería expresar con este blog.
Un cartapacio son los portahojas que tienen muchos escritores llenos de trozos de papel con textos que algún día quieren llegar a ser un libro o esas enormes carpetas que llevan los pintores repletas de bocetos que algún día serán cuadros; todo desordenado y con formato de borrador, excepto para el que sabe leer en el desorden, agrupando cientos de pensamientos acumulados a lo largo del tiempo.
Mi cartapacio me evoca mi carpeta clasificadora que lleva años a punto de reventar y que me acompaña desde los tiempos de la universidad. Contiene todos los papeles importantes de mi vida, algunos de mis recuerdos y muchos documentos que no quiero perder.
A la vez, los cartapacios son como los conocimientos de los consultores; multidisciplinares, algo desordenados y lo más grandes amplios posible. Son como los discos duros que actualmente los consultores enriquecen proyecto a proyecto.
Ahora los cartapacios modernos son servicios como evernote que permiten almacenar millones de datos y clasificarlos al instante, pero cuando pensé en el nombre del blog, me centré más en las sensaciones que en las realidades.
Claro, que un cartapacio para mi es todo esto, pero para otros es una definición mucho más simple.

jueves, 21 de octubre de 2010

En palabras de otros profesionales.

A veces tengo la sensación, cuando hablo de la carrera profesional de un consultor, de que a nosotros nos pasa lo mismos que decía Cánovas cuando se discutía quiénes eran españoles para la Constitución de consenso de 1876. De acuerdo con el prócer conservador, españoles eran “los que no podían ser otra cosa”. Uno oye hablar de la consultoría y en general el run run suele ser negativo: muchas horas de trabajo, poca creatividad, desplazamientos constantes, ninguna especialización,  como si aquí acabará el que no puede acabar en otro sitio.
Dentro de la consultoría, además, y como en todo en la vida, hay clases. No es lo mismo, claro, trabajar en la línea de banca o telco, que se supone que son la primera división del sector, que trabajar en segunda (las utilities), o incluso en tercera (el sector público). Como no es lo mismo dedicarse a este oficio siendo ingeniero, (o incluso ADE si no hay más remedio) que siendo politólogo.
Así, parece que si además de ser de políticas, eres consultor y trabajas en la práctica del sector público, parece que, claramente, no vales para otra cosa. La gente te mira apenada por las calles y muchos clientes, conocedores de lo que se cuece en el mundillo, no pueden evitar darte una palmada en la espalda al acabar las reuniones sabiendo lo bajo que has caído.
Y, sin embargo, todas estas sensaciones son radicalmente falsas. La consultoría es un trabajo fascinante, que te sitúa en una espiral de nuevos retos que no terminan nunca, ante lógicas y realidades que desconoces pero que sabes que acabarás dominando en poco tiempo. La consultoría de sector público es, a mayores, la más interesante de todas, porque trabajamos para un cliente que es muy diferente del resto. En realidad, sólo debería de haber dos tipos de líneas, la de sector público y la del resto. Porque todas las demás, todos los sabemos, son muy parecidas. Pero la nuestra bien marcada por una realidad que no puede cuestionarse: nuestro cliente posee la titularidad formal del poder, cosa que no tienen, ni tendrán, ni el mayor banco del mundo ni la telco más universal.
Y en cuanto al perfil, qué quieren que les diga. Cada vez tengo más claro que o la consultoría aporta valor o no aporta nada. Y que aportar valor no es saber tirar líneas de código. Es orientar al cliente. Es llegar a una reunión y decir: “tienes que hacer esto”; y no decir “en qué puedo ayudarte”. Y es que para hacer bien las preguntas, es importante conocer cuáles son las respuestas.

Socio- Director de consultora especializada en AA.PP

martes, 19 de octubre de 2010

La importancia de la colaboración en consultoría.



Tradicionalmente, la carrera del consultor ha sido muy solitaria.  Los consultores, igual que los periodistas, siempre hemos tenido fama de narcisistas y de pensar sólo en nuestro propio beneficio (o en el de nuestra empresa).
Los proyectos son suficientemente cortos para conocer a la gente, pero sin intimar. La movilidad es bastante alta, lo que provoca en tiempos de bonanza, moverse rápidamente entre empresas en busca de nuevas oportunidades.
El modo de selección y las carreras profesionales han sido fiel reflejo de esta imagen, ya que traslada la competitividad entre consultores a la propia idiosincrasia de la empresa, configurando sistemas que dan grandes premios a los primeros de la clase y se les aplica técnicas de "up or out" a los últimos -en este caso mucho más out que up, y no he dicho que siempre sea justo-.
Con estas referencias, la verdad es que cualquier persona que no conozca el sector puede llegar a salir huyendo. Lo dicho es cierto, pero hasta determinado punto...
En los diez años que llevo en esto, he pertenecido a equipos de trabajo fantásticos, en los que hemos trabajado como una piña en la adversidad y en los buenos tiempos hemos sido estupendos compañeros de juergas.
A lo largo de este tiempo, he conocido muchos profesionales que se preocupan de lo que hacen, que intentan mejorar, que prestan servicio al cliente de una manera objetiva, pensando en lo mejor que puede resultar para él.
También he conocido consultores que por fidelidades o por su código ético, han cambiado de empresa juntos y han mantenido los equipos durante años, consolidando una relación de amistad y de trabajo.
Poco a poco, muchos de mis antiguos compañeros han pasado en mis listas de estar en la categoría "trabajo" a "amigos" y en parte, ellos son el motor de este blog que se va completando un par de veces por semana con sus charlas informales, con sus correos comentándome nuevas ideas o con las comidas que mantenemos hablando de lo divino y lo humano..y también de la Administración Pública.
Por todo ello y para celebrar que hemos llegado a 75 post, he pedido a varios compañeros de profesión que reflexionen sobre la consultoría desde distintos puntos de vista, porque soy un firme defensor de la escucha activa y de indagar en las opiniones de los demás.
En esta serie, traeré los textos que les he pedido y espero que tengan la misma aceptación que los post que os traigo cada semana.
El primero, el próximo jueves.

viernes, 15 de octubre de 2010

Blog Action Day 2010. El agua.

Un post extra esta semana por un motivo especial. Una vez al año miles de personas escriben en su blog olvidándose de la temática normal para apoyar la causa del Blog Action Day que pretende incidir en un tema en particular cada año (vía mi amigo Íñigo).
Más información sobre la acción la podéis encontrar aquí
Y por último, os dejo para la reflexión el vídeo sobre por qué se ha elegido el agua.


Blog Action Day 2010: Water from Blog Action Day on Vimeo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Cómo sacar partido a GMAIL.

Últimamente me estoy aficionando a un fantástico blog llamado ThinkWasaby que lleva el amigo Berto Pena y en el que se trabaja principalmente temas de productividad.Hace unos días habló de los alias en GMAIL y me pareció una de las características más importantes que tiene este correo, incluso  por encima casi de la capacidad.
El post de hoy es para obtener mejores resultados de vuestra cuenta de GMAIL. Se que muchos consultores trabajan con esta cuenta directamente ya que, por una parte, tiene más capacidad que todas las cuentas corporativas y por otra parte, la accesibilidad de la cuenta es total, frente a otros sistemas en los que tienes que estar en una VPN, etc.
La cuenta de GMAIL permite añadir alias a tu cuenta principal, de manera que puedes segmentar los correos que te llegan. La creación es muy simple y funciona perfectamente:
nombredeusuario + [alias]@gmail.com
De esta manera, puedes dividir tu cuenta para distintos temas y crear filtros automáticos en vez que te lleguen a la bandeja de entrada todos los temas e ir clasificándolos o estableciendo etiquetas automáticas, que son más complicadas de utilizar.
De esta manera puedes crear un alias para las páginas que te requieren una dirección de correo electrónico para registros (y llevarlas todas a la misma carpeta), como:
javier.ruiz+registro@gmail.com
O puedes crear un alias para que tus compañeros de trabajo te escriban a tu gmail personal, incluso segmentando por proyecto:
javier.ruiz+proyecto1@gmail.com
O puedes utilizar un alias para los reenvios que te haces desde el correo de tu propia compañía de manera automática:
javier.ruiz+estoydevacaciones@gmail.com
En el blog de ThinWasabi recomiendan la creación de pocos alias. A mi me parece un sistema estupendo de mantener direcciones "de usar y tirar" para motivos concretos sin que te lastren el resto de tu vida.

martes, 12 de octubre de 2010

La procrastinación exógena y la consultoría. Teorías para la gestión del tiempo.

En las últimas semanas mi jefe de proyecto y yo nos hemos metido en una carrera para ver quién de los dos se hace el "amo" de la gestión del tiempo en el equipo. Cada uno hemos usado distintas herramientas y las hemos personalizado a nuestro gusto. Al final, la idea que subyace en esta carrera que estamos manteniendo es cómo podemos gestionar la pila de tareas que tenemos de la manera más eficaz. No hay nada como trabajar en "real" un problema para intentar optimizar resultados.
En éste devenir por el GTD y demás teorías conspiratorias contra el libre albedrío del ser humano, he comenzado a reflexionar sobre la procrastinación en la consultoría.
Para todos aquellos que no lo sepan, una línea sobre el tema. Procrastinar es la acción de dejar de manera consciente o inconsciente las tareas más importantes para otro momento mientras realizamos aquellas que menos valor aportan en nuestra escala de valores. Hay un interesantísimo artículo en la Wikipedia que puede aclarar cualquier duda sobre el tema.
Los consultores que conozco -los buenos- luchan todos los días contra este vicio trabajando las  planificaciones, realizando overtime, repensando sus tareas y midiendo sus tiempos (de los malos, ni hablo, que todos sabéis lo que hacen).
Pero en la lucha eficaz contra la procrastinación, he descubierto que hasta los mejores consultores caen en un nuevo tipo que he definido como procrastinación exógena. Tal y como la veo, es, en una profesión que hay mucha tensión y mucho trabajo, todo el trabajo delegado que reciben los equipos de sus superiores -o de terceros capacitados-  y que no representan ningún valor real para los proyectos ni para los consultores, ya que no se les va a medir por ello, ni se les va a tener en cuenta, ni se les va a remunerar de ninguna manera. Es decir, terminas asumiendo con prioridad 1 la procrastinación de un tercero.
Esto no quiere decir que toda orden o delegación de funciones entre dentro de este apartado, pero espero en vuestros comentarios algún que otro ejemplo que seguro que os viene a la cabeza.
Esta procrastinación exógena, conocida popularmente como "me han emarronado" implica una carga de trabajo extra inesperada que acaba con tu planificación y que debe asumirse convenientemente, pasando a ser tareas de alta prioridad.
Sólo he conocido a una persona que ha encontrado un método fiable para luchar contra este fenómeno. Su solución era simple y a la vez, terriblemente complicada de llevar a cabo. Tenía toda la planificación mensual cerrada y cuando llegaba alguien a "colgarle un marrón" decía tranquilamente "perfecto, dime que tareas retraso de las que tengo apuntadas".

jueves, 7 de octubre de 2010

La última milla.

Se habla de la última milla en el ámbito de las telecomunicaciones cuando nos referimos a la conectividad (medio de conexión) existente entre la centralita telefónica de la compañía y el aparato del usuario. Esta última milla toma especial relevancia cuando hablamos de zonas rurales en la que se hace más que complejo las conexiones en este tramo.
La última milla en los procesos de producción se refiere a la distribución del bien por los minoristas. Ya ha salido de la fábrica y hemos pasado por los grandes almacenes y las rutas de distribución y llega al pequeño comercio que se encarga de la distribución menor.
Para mi, la última milla es el seguimiento de la ejecución de una tarea hasta el último punto, asegurando el cumplimiento de la misma.
Uno de los problemas que he detectado a lo largo de mi vida profesional es que por muy riguroso que se sea, el entorno no tiene porque serlo y la gente se olvida de los correos que les has enviado para que ejecuten actuaciones -de su competencia- o de las llamadas pendientes o de las reuniones a convocar y un largo etc.
Esta postura ha ido modificándose a lo largo del tiempo. Al principio aprendí a "dar la patada hacia fuera", es decir, mientras que la tarea estaba en el tejado de otro, yo no me preocupaba porque consideraba que volvería realizada cuando pudiera.
Luego aprendí que esto es completamente ineficiente e inútil y en algunos casos peligrosa, ya que te quedas sin tiempo para ejecutar el resto de acciones requeridas para completar la tarea.
La siguiente fase era documentar todo. Tenía mi propio diario y apuntaba cada actuación y dónde estaba y de quién dependía. En cuanto me juntaba con 20 hojas de folios, perdía la traza de las tareas.
Luego desarrollé la faceta "perro de presa", siguiendo y persiguiendo al encargado hasta que se aburriera y cumpliera lo que tenía que hacer. Esto es muy cansado y sólo hay que sacarlo en ocasiones especiales.
Ahora, y debido a la edad, me voy adaptando al sistema "síguelo con perspectiva". Tengo la tarea identificada (en un sistema de gestión de tareas, yo uso toodledo, pero cualquiera es bueno), la pongo en waiting y le doy una alarma periódica. Esto implica que cada vez que salta la alarma yo descuelgo el teléfono y me pongo en contacto con el susodicho. La llamada también he descubierto que es mucho más eficaz que el correo electrónico. A su vez, si ya ha pasado la cosa de castaño a oscuro, pongo en paralelo un correo con copia a todo el que le puede poner la cara roja.
En fin, que mi único objetivo es que salgan las cosas.
Y vosotros ¿cómo hacéis que salgan las cosas?

martes, 5 de octubre de 2010

De la Moncloa y la participación ciudadana.

Uno de los ejercicios más importantes en política es saber comunicar tus ideas y al menos, aparentar que te interesan las de los demás.
Llevo un par de semanas documentándome sobre el movimiento de "gobierno abierto" -opengoverment- y analizando un poco lo que se está moviendo alrededor de una serie de autores que plantean una mayor transparencia, mayor corresponsabilidad de los poderes públicos, mayor participación de la ciudadanía en la elaboración de las políticas públicas y mayor acceso a los datos por parte de la administración.
El otro día me metí a la página de la Moncloa por interés personal y comprendí perfectamente lo que critican estos autores cuando vi el sistema que permite la página de feedback con los ciudadanos.
Hay un enlace que pone claramente "participación ciudadana" con un botón que dice  "escribir al Presidente".
Cierto es que me he quedado tentado de escribir a Rodríguez Zapatero para intercambiar opiniones, pero pensándolo 20 segundos más, no me queda tan claro.
  • Hay un botón que lleva a un formulario con menos campos que el de quejas y sugerencias del BurgerKing, pero eso sí, permite adjuntar ficheros.
  • No hay ninguna referencia a qué se puede esperar si vuelco mis anhelos y sueños en el formulario.
Un sistema eficaz de comunicación, o al menos uno que quiera parecerlo, debería informar al ciudadano al menos de dos cosas:
  • Qué tipo de información procede hacer llegar.
  • Qué puedo esperar del envio de la información.
Tras un título tan fastuoso como "escribir al Presidente" hay sólo un formulario que no se sabe dónde irá y qué repercusiones tiene.
Si yo me quejo que en el colegio de mi hijo, los niños de tres años tienen que ir cargados con sus propias botellas de agua de medio litro porque educación no tiene dinero suficiente para surtir a sus alumnos de tan preciado líquido en una región que no bebe agua del grifo ni el tato, ¿quiere decir que Rodríguez Zapatero se va a poner en contacto con Paulino Rivero para comentarle el tema?. En mi humilde opinión, creo que no, pero la política está para sorprenderme.
En resumen, si queremos mostrarnos abiertos a la ciudadanía, debemos gestionar las espectativas de la misma de forma racional.
PDTA. No puedo evitarlo, hay todavía algo mejor en la página de la Moncloa. Junto al enlace de "escribir al presidente" viene "tus ideas, aquí", enlace que DIRECTAMENTE TE SACA DE LA PÁGINA y te lleva al 060. Es decir, que a la Moncloa le da, por decirlo de alguna forma, absolutamente igual tus ideas. Si quieres, te pones en contacto con otros tipos que las escuchen.
PDTA II; Y para que nadie me tache de tendencioso en política, os adjunto la captura de la página del Gobierno de Canarias que tiene exactamente el mismo sistema de comunicación....Bueno, se llama el Presidente responde.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Apertura de la nueva oficina de Everis en Las Palmas de Gran Canaria.

Buenas tardes a todos,
Como excepción a la regla y especialmente porque me toca muy de cerca, voy a realizar promoción de mi compañía.
Os anuncio que ya tenemos abiertas las nuevas oficinas de Everis en las Palmas de Gran Canaria.
El sitio:
C/ León y Castillo, 177, Planta 2ª, nº2
35004 Las Palmas de Gran  Canaria.
928 241 392
Primeras impresiones.
- Tenemos una oficina con gran luminosidad gracias a una pared completa de cristal.
- Voy a ver si me puedo situar en algún punto lejos de la pared de cristal por el bien de mi vértigo.
- Para ir a los clientes, no vamos a tener que andar mucho.
Gracias a todos por esperar la sorpresa contenida. A mi personalmente me hace mucha ilusión.

Sorpresa

Esta tarde publico el post a las 19.00 con sorpresa

martes, 28 de septiembre de 2010

Cambiando las organizaciones.

Por motivos de proyecto últimamente le estoy dando una vuelta al tema de la psicología del cambio y qué fuerzas -palancas o llámese como se prefiera- permiten cambiar las tendencias en una organización. En mi búsqueda he encontrado un texto de 2003 de los Mckinsey The psychology of change management - McKinsey Quarterly - Organization - Change Management que ensalza cuatro condiciones que permiten cambiar una tendencia en la organización.
1- Un propósito en el que creer.
Como siempre he dicho, la esperanza lo mueve todo.
2- Una explicación de cómo se van a realizar los cambios y qué se va a pedir en la nueva situación. Al intentar cambiar el carácter de las organizaciones, muchas veces se imponen normas generales que se adaptan mal a las situaciones individuales del personal en la organización. Cuando hablamos de cambiar el sentido a “orientarnos al cliente” es necesario explicar muy bien a todos los actores en qué consiste esto en su puesto de trabajo.
3- Un refuerzo en los empleados. Es necesario buscar un apoyo en la organización. Si encuentras una masa crítica en la organización que te siga en una causa, tienes un 70% ganado. Eso sí, como supondrás, esto implica una gestión de expectativas del grupo, incluyendo premios/ castigos que mantengan la atención.
4- Sistematizar los roles en la organización. Que todo el mundo sepa su posición e influencia en la organización y conozca la de los demás. Las organizaciones que quieren cambiar no pueden permitirse una lucha interna por posiciones de poder en un momento de cambio.
Ahora tengo el arduo trabajo de convertir estas ideas en acciones que tengan resultados medibles. Iremos viendo cómo funciona.

jueves, 23 de septiembre de 2010

¿Qué estamos contando?

Una de mis aficiones mañaneras es echar un vistazo a la blogosfera para ver que se ha publicado sobre el sector de la consultoría, aunque en mis rss también incluyo algunos blogs que sigo con asiduidad.
El otro día en Cooking Ideas publicaron un post sobre marketing que me hizo reflexionar sobre qué valores estamos vendiendo y qué imagen de marca queremos transmitir.

"¿Tienes alguna historia interesante que diferencie a tu marca de las de la competencia? ¿Por qué tu eres especial? ¿Porqué tu eres mejor? ¿Porqué debo confiar en ti, en tus empleados y en tus productos y servicios? ¿Cómo me hará sentir el conducir un automóvil de una marca determinada en contraposición de los de la competencia?".

Este es uno de los nudos gordianos que tenemos en consultoría. Todos intentamos transmitir unos valores tan similares que corremos el peligro de que no nos distingan.
Está claro que aquellas que se han conseguido posicionar de manera diferencial son las que juegan en primera división y luego existe un gran batallón. Normalmente, el gran batallón está compuesto por miembros de las bigfour que han intentado replicar el modelo de valores en su organización.
En esta década en consultoría he visto una constante obsesión por distinguirse de las demás consultoras utilizando los mismos argumentos. He pasado por unas cuantas y hasta utilizamos los mismos conceptos (aportar valor, innovar, distinguir nuestro portfolio..). Frente al cliente esto provoca una incapacidad de distinguir entre los valores y mucho más entre nuestros servicios.
Igual deberíamos plantearnos borrar la pizarra y comenzar de nuevo a ver qué queremos trasmitir. No anclarnos en los valores que llevamos 20 años trabajando (y que muchos son herencia de finales de los ochenta) y fijarnos en empresas-producto que han dejado de vender sus productos para vender su marca (Nike, BMW, Ikea...)
Sigo pensando en las preguntas...."¿Porqué tu eres mejor? ¿Porqué debo confiar en ti, en tus empleados y en tus productos y servicios?".

martes, 21 de septiembre de 2010

Las habilidades del consultor y los problemas del sector.

El otro día estuve hablando con mi amigo y excompañero de trabajo Iñigo Calvo sobre las partes buenas de la consultoría -y alguna de las malas-. Él en estos momentos está haciendo otras cosas, pero me comentaba cómo le ha servido las habilidades adquiridas para sus nuevas funciones. Destacaba principalmente la capacidad de los consultores de organizar la información disponible y presentarla al cliente. Creo que es uno de los puntos más fuertes que tenemos y que se debería cuidar en la profesión.
Los consultores gestionamos toneladas de información que pasamos por el filtro de nuestras metodologías y de muchas horas de trabajo hasta que el producto final.
En muchos casos nos convertimos en simplificadores de la realidad (cuadros de mando, procesos, cadenas de valor...) que aportan al cliente visiones y soluciones globales sobre problemas concretos.
Ejemplos hay muchos. Yo siempre pongo el mismo, porque me parece una verdadera referencia y son los informes que McKinsey pone a disposición del público y que no son más que resúmenes ejecutivos de proyectos con muchas horas detrás.
El problema y lo que he criticado yo en muchos post es la utilización de esta capacidad simplificadora para ocultar que detrás no hay nada. Humo y más humo porque no se tiene suficiente conocimiento, porque se ha ido demasiado rápido, porque no se ha contado con los recursos suficientes o porque... -y ponga usted la excusa-.
Esto ha llevado a un desprestigio del sector y lo más importante, ha reducido la barrera de entrada a otras empresas que se dedican a la simple cesión de personal. Actualmente si vas a una ETT puedes solicitar "consultores" -especialmente tecnológicos- a euro el kilo.
¿Qué implica esto?. La bajada de precios generalizada en el sector -no echemos las culpas a la crisis de todo, que esto ya venía de antes- y la consiguiente "charcuterización" de las empresas (me gusta más que lineas de negocio basadas en bodyshopping).
En el post del jueves os comentaré una de las posibles salidas para las empresas de este círculo vicioso.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Aumentando el conocimiento sobre los nuevos clientes. Herramientas básicas.



Una de las primeras actividades que realiza todo buen consultor según llega a un nuevo cliente es descubrir dónde está. Para ello dispone de dos herramientas metodológicas imprescindibles, los organigramas y los mapas de procesos de negocio.
Aunque nuestro objetivo sea implantar una aplicación o realizar un pequeño trabajo de consultoría sobre alguna de las áreas, siempre recomiendo realizar un trabajo de situación para ver las posibilidades de convertir el proyecto en recurrente, detectar nuevas oportunidades y sobretodo, conocer al cliente como si estuviérais dentro.
Del organigrama hay poco que decir. Un clásico para ubicarse y saber con quién se está teniendo la reunión. Dos consejos:
- El organigrama no sólo se basa en relaciones formales, también debería contemplar un plano de relaciones informales (puedes utilizar líneas discontínuas). Hay en algunas Administraciones que ciertos proveedores tienen más poder que algunas unidades de servicio.
- Te recomiendo que llegues hasta la persona de contacto con cada área y que además utilices un fichero de contactos para tenerlo todo bien ordenado.
Respecto al mapa, es el primer paso para comprender la organización. Debería ser un esquema a partir del cual y de un solo vistazo nos permita conocer a grandes rasgos a qué se dedica el cliente. Al menos deberías obtener las actividades "core" de su negocio (olvidate de las actividades de soporte a no ser que sean el objeto de tu proyecto).
Ambos documentos no hace falta que tengan el formato de entregables. Bastaría con un esquema en una hoja de papel. Intentadlo en vuestro próximo nuevo cliente, ya veréis como vuestro conocimiento sobre el cliente se desarrolla más rápido y reducís el tiempo que tenéis cara de pez en las reuniones porque no sabéis exactamente quiénes son los participantes.

martes, 14 de septiembre de 2010

Consultoría estratégica. De mapas y cuadros.

Un  buen amigo y ex-consultor tecnológico me ha pedido una recomendación para montar un cuadro de mandos en su compañía. Aprovecho para hacer el post de los martes el tema y recuperar los cuadros de mando, que han sido tan machacados en los últimos años y que no han terminado de funcionar.
Si queréis introduciros conceptualmente en el cuadro de mandos y sus posibilidades os recomiendo los dos libros que hicieron los padres de la criatura; "el cuadro de mandos integral" y "mapas estratégicos" de Kaplan y Norton. Los podéis encontrar en cualquier librería on-line y os costará el paquete unos 60 €. Si queréis trabajar en este ámbito, será la mejor inversión que podáis hacer.
Los cuadros de mandos, como la mayor parte de los servicios que ofrecemos los consultores, no han sabido dar una respuesta adecuada a las expectativas de los clientes. Mientras del lado del cliente se esperaba la herramienta definitiva para la gestión directiva, del lado de los consultores nos encontrábamos con bases de datos inexplotables, indicadores que no se podían medir ni calcular, resistencias por parte de la organización a su implantación y por supuesto, falta de tiempo y mesura en los proyectos (nos quejamos de vicio).
Hoy en día se le llama cuadro de mandos a cualquier explotación de datos que se realice y que permita montar una gráfica. Obviamente hay que reivindicar la metodología para la confección de cuadros de mando y llamar a cada cosa por su nombre.
En base a mi experiencia, os lanzo los puntos débiles y fuertes que he encontrado a la hora de llevar a la realidad los cuadros de mando;
Principales problemas que tiene implantar un cuadro de mandos:
  • La organización y el apoyo de sus directivos. Cuando no se cuenta con el apoyo de la más alta dirección, es muy complicado la obtención de información y por tanto conocer la empresa lo suficiente como para poder montar indicadores realistas.
  • Los sistemas de almacenaje de datos. Todo el mundo piensa que sus sistemas tienen una información muy rica y variada y que se puede explotar en cualquier momento. La información suele ser difusa, inconexa y mucha está en papel. Además, los sistemas departamentales con bases de datos independientes terminan siendo una maldición para estos proyectos.
  • Que las organizaciones siempre tienen menos datos "explotables" de los que piensan. Hay más conocimiento tácito en las empresas y organizaciones públicas españolas que en sus sistemas. Si buscas información financiera puedes encontrar prácticamente todo, pero cuando nos salimos de este ámbito, échate a temblar.
Principales ventajas del cuadro de mandos:
  • Es muy duro montarlo, pero cuando está hecho, permite obtener información de una manera eficaz.
  • Si logras montarlo, posiblemente es que has conseguido "alinear" realmente a toda la organización con los objetivos estratégicos. ¡Felicidades!.
Una última recomendación. En los libros se describe cómo implantar el cuadro de mandos por encima de las herramientas, es decir, cómo hacer el trabajo de consultoría. No se puede confundir esta labor con la implantación de la herramienta. De hecho, he visto cuadros de mando montados en hojas excel con indicadores que se informaban manualmente (de distintos sistemas) mejor montados que algunas plataformas comerciales de BI en las que había mucha gráfica y color, pero que exclusivamente explotaban información financiera (en resumen, que no era un cuadro de mandos).

jueves, 9 de septiembre de 2010

La importancia de las herramientas.

Aprovechando que está reiniciando mi ordenador por segunda vez esta mañana, me he inspirado para poner este post. Creo sinceramente que todas las consultoras deberían tomar nota, ya que, mientras nos parece crucial el tiempo que se pierde en los servidores, no nos damos cuenta que en "la última milla", los ordenadores que utilizan los consultores, se pierde mucho más en algunas ocasiones.
Mi amigo y compañero Paco Mejorada me dijo una vez que igual que los fontaneros invierten en sus herramientas y tratan de trabajar con las mejores del mercado, no entendía como los consultores podían trabajar con un portátil de batalla y un ratón del montón. Siempre me decía que si vas a estar doce horas al día delante de un ordenador y con un objeto (el ratón) en la mano, estos deberían ser los mejores del mercado.
En su momento, tome nota y me compré el mejor ratón que pude encontrar. Han pasado más de tres años y todavía no me arrepiento. No así con el ordenador.
Los portátiles los suele facilitar la compañía y la elección de los mismos suele estar más vinculadas a costes en equipos y mantenimientos que a rendimiento de los mismos. No digo que tengan que ser lo mejor del mercado, pero deberían tenerse en cuenta diversos parámetros como la resolución, la luminosidad, el peso (porque nos los llevamos a casa a trabajar por si alguien no se ha dado cuenta), las prestaciones, etc.
Por otra parte, las maquetas que prepara la compañía deberían ser cerradas. Se trabaja con las herramientas que da la compañía. Aprendí en Deloitte que se puede tener más ram en los equipos y si quieres instalarte miles de aplicaciones que pueden dejar inestable el portátil, se usan máquinas virtuales, que sólo con borrarlas y volver a copiarlas tienes un nuevo sistema mientras que tu equipo de trabajo se mantiene como el primer día.
Esto último no lo he aplicado con mi equipo, y por eso estoy esperando a que termine de reiniciar ;-)
Mis tres recomendaciones de la semana:
- Invierte en tus herramientas, aunque las tengas que pagar tú. Menos estrés y más productividad.
- Trabaja con sistemas estables. No instales herramientas más allá de las estrictamente necesarias y menos de shareware y cosas por el estilo.
- Utiliza máquinas virtuales para instalar el resto de aplicaciones.

martes, 7 de septiembre de 2010

El consultor funcionario

Todo el que ha trabajado en consultoría con Administraciones Públicas conocemos la figura del consultor funcionario. Es aquel trabajador que lleva más tiempo que la mitad de la plantilla de funcionarios del servicio y que muchas veces no tiene un cometido específico, pero que van pasando los años y sigue en el mismo sitio aunque su empresa cambie.
Esta figura no siempre está identificada como consultor. Yo les he visto de asesores, técnicos especialistas y otros cuarenta nombres distintos. Muchas veces en función del color político del gobierno de turno, van cambiando el nombre, pero su vida laboral les delata siempre con el mismo pagador.
Desde el punto de vista de la Administración Pública como organismo, estas figuras son bastante cómodas ya que no tienen que pasar ni procesos de selección, ni listas de espera de interinos, ni nada de nada. Sólo el tiempo les ha ido seleccionando y haciendo "imprescindibles" para la organización. Llega un momento que todo el mundo está tan acostumbrado a verle por las instalaciones que no sabes si es personal externo o de la casa.
Pero mi artículo va encaminado a darle la vuelta a la argumentación. ¿Merece la pena intentar ser este tipo de consultor?. No soy yo el que va a discutir si trabajar en el mismo horario que los funcionarios y con un nivel de "tensión" parecido resulta mucho más tranquilo para la vida personal, pero siempre he visto algunos inconvenientes -y algunos a tomar en consideración-.

  1. Absoluta inseguridad laboral. En cualquier empresa hay más trabas legislativas que en la relación que mantienen con la Administración. Una reducción presupuestaria les hace los primeros candidatos a salir por la puerta. El aviso suele ser con un pequeño intervalo (que en algún caso he visto de un día para otro). No hay indemnización, no le importas a nadie y de todo el trabajo que te has ocupado durante años se va a encargar Manoli, Auxiliar Administrativo -con plaza, eso sí- que irá tomando poco a poco las riendas.
  2. Tu empresa no te quiere para nada a partir de este momento. Tus verdaderos pagadores están tan acostumbrados a verte en una función y facturando todos los meses de forma estable, que no saben qué hacer contigo. De hecho, ya ni se acuerdan de tu cara puesto que hace más de 8 meses que no pasas por las oficinas ni a recoger el recibo de la nómina.
  3. Grandes barreras en el cambio de empresa. ¿Qué sabes hacer?. Te has especializado tanto que en tu currículo puede incluso aparecer un listado con tres o cuatro empresas y el mismo proyecto (o el mismo cliente) en todos. ¿Cómo lo vas a argumentar en las entrevistas de trabajo?.
  4. Perdida de capacidades. No sólo para hacer esfuerzos realizando ofertas, trabajos operativos y lo que caiga, sino que has ido abandonando todo el reciclaje de conocimientos. Ya no eres competitivo en tu sector.
Como se que alguno de mis lectores están o han pasado esta fase del consultor funcionario, os animaría a que me comentarais vuestras experiencias.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La opinión del consultor

Esta semana ha sido la comidilla entre los distintos blogs españoles. Julio Linares, Consejero Delegado de Telefónica, en unas declaraciones "bomba" sonda comenta que el modelo actual de internet es insostenible dejando entrever que lo de la tarifa plana va a pasar a mejor vida.
Julio ha dicho esto básicamente porque puede. En el momento que se realizó la privatización de Telefónica durante los años 90 no sólo se vendió la parte de servicio sino las infraestructuras, dando capacidades monopolísticas reales a la compañía.
Durante estos 20 años, Telefónica no ha realizado grandes inversiones en infraestructura. Ha optado por la tecnología ADSL porque le permitía aprovechar los cables de cobre y ha dejado la fibra óptica como la tecnología del futuro (que nunca llega).
Ahora nos llevamos las manos a la cabeza cuando el Consejero Delegado de una compañía hace unas declaraciones que si se llevan a la realidad, permitirán aumentar los beneficios de Telefónica de manera astronómica, por mucho que desde plataformas de ciudadanos, asociaciones de consumidores y partidos políticos intenten realizar cualquier tipo de presión.
En un sistema de competencia real, a Julio ni se le hubiera ocurrido abrir la boca. Posiblemente hubiera supuesto una caída en bolsa por el pánico que hubiera provocado en el accionista que los clientes salieran corriendo a la competencia. En este país ha aumentado el precio de la acción en la última semana un 5,78%. Julio sabía lo que decía.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Nuevos dispositivos para la sanidad.

Mis ex-compis de Deloitte US han hecho un informe que publicaron en su página web sobre las nuevas tendencias en sanidad, especialmente orientado a dispositivos móviles.
Creo que merece la pena echar un vistazo al futuro. Para aquellos que leáis inglés aquí tenéis el informe.

martes, 31 de agosto de 2010

Las estrategias de facturación en los proyectos.

Normalmente en el Cartapacio cuando hablamos de gestión de proyecto, nos centramos en la ejecución de los mismos, dejando aparte las tareas puramente administrativas también realizan los gerentes y jefes de proyecto. Una de éstas es el diseño y acuerdo con el cliente de un plan de facturación que asegure la provisión de ingresos de manera "esperada" y permita una planificación y rendir cuentas a tus mayores.
Un buen plan de facturación acordado con el cliente y que se va cumpliendo es sinónimo de un buen proyecto, más allá de la propia ejecución de las actividades.
Cuando hablo de plan de facturación, me refiero a aquellos proyectos en los que hay más de una factura y que no se factura todo a la entrega del proyecto sino que existen una serie de pagos parciales que permiten mantener la rentabilidad.
A lo largo de mi carrera he visto distintas estrategias en el diseño de los planes de facturación, algunas más beneficiosas para el cliente, algunas más beneficiosas para la empresa e incluso algunas más beneficiosas para la gestión del proyecto. Si os parece, vamos a revisar algunas.
  1. Facturación por hitos. Esta suele ser una de las preferidas por los clientes y que los consultores tememos, especialmente cuando no se han acordado y especificado claramente los hitos y están vinculados al cumplimiento de objetivos interpretables. Suelen ir aparejados a los proyectos de consultoría más pura y de corta duración. Para el equipo de proyecto suele representar más de una jornada maratoniana para cumplir los objetivos acordados con el gerente y con el cliente.
  2. Facturación lineal. Ideal para proyectos de larga duración y tareas repetitivas. Normalmente se utiliza el concepto de horas imputadas para la justificación de las facturas. Tiene una ventaja, que son más fáciles de gestionar para el jefe de proyecto y/o el gerente y una desventaja, que si tienes una cartera de proyectos en ejecución, no puedes repercutir horas ni gastos en ese proyecto, ya que cae la rentabilidad esperada en picado.
  3. Facturación por incurrido. Es una mezcla de las dos anteriores. Al final utilizas las horas como base para la facturación, pero ajustándolas al cumplimiento de hitos definidos. Tiene la ventaja de permitir la flexibilidad de la facturación por hitos (posibilidad de "jugar" con la imputación de horas entre proyectos, de aumentar la rentabilidad en un mes, etc), pero la desventaja de que es necesario una definición muy clara de los trabajos para no caer en una discusión con el cliente a la hora de la imputación de horas por hito.

Pero lo mejor de la facturación, es el cobro, aunque eso, normalmente en gestión de proyecto nos da igual (ya que lo suele realizar la parte de soporte de nuestra compañía y solemos perder visibilidad sobre el tema). Aunque esto es materia para otro post.

jueves, 26 de agosto de 2010

Cuanto más estudio las organizaciones, más quiero a mi perro.

Muchas veces he comentado que me encanta la consultoría operativa, aquella que se centra en cómo funciona la organización y los procesos que hacen que se mueva. Leo sobre las nuevas tendencias, veo las nuevas herramientas, sigo los blogs de la gente que tiene algo que decir en este tema, etc.
Últimamente estoy cambiando radicalmente de paradigma -debe ser la edad-. Mientras las organizaciones se rompen la cabeza montando un sistema de procesos que sea lo más eficaz posible y pase por encima de sus actores, yo estoy volviendo a las teorías en las que el capital humano resulta imprescindible para la realización de los trabajos por encima de la estructura.
En todas las organizaciones en las que he trabajado, he podido observar cómo por encima de la estructura, destacan un número de personas, normalmente reducido, que suelen llamarse "apagafuegos" o los "guardametas" y a los que los responsables de la organización acuden cada vez que hay algún problema, sea cual sea la naturaleza del mismo, porque tienen la confianza que se lo van a solucionar.
Estas personas, cuando son externos, suelen llamarse consultores, pero las propias organizaciones cuentan con personal que con el tiempo se ganan la etiqueta.
Durante los 90 y todo este principio de siglo, los consultores hemos trabajado para separar la persona del puesto de trabajo. Hemos intentado "limpiar" las organizaciones vendiendo la idea que con un buen sistema de procesos y un organigrama coherente podemos hacer que se cumplan los objetivos que los directivos de la organización han planificado. Esto es importante, pero llegado el momento de la verdad y cuando nos vemos obligados a tirar del carro, siempre recurrimos al mismo Séptimo de Caballería, que es el que levanta cualquier proyecto, porque además, sabemos que funciona.
Estoy leyendo sobre el tema, pero mi propuesta a muy alto nivel comienza a coger fuerza. Se basa en los siguientes principios.
1 Trabajar sobre la selección de personal en las organizaciones. Abandonar la búsqueda de la especialización para la selección de personas con otro tipo de capacidades, como la flexibilidad y la autonomía.
Esto implica una profunda transformación en el modelo de trabajo, volcando todos los esfuerzos a una mejor selección de personal y a su capacitación para el desempeño de las funciones (ya no vienen formados, nos encargamos nosotros).
2 Dejar los procesos en un segundo plano y para las tareas con menor valor. Igual que seleccionamos al personal con menos capacidades para hacer los trabajos con menos valor añadido, igual deberíamos hacer para el conjunto de actividades repetitivas, por supuesto, siempre que no sean nuestra actividad principal. Si nos dedicamos a hacer coches, nuestros procesos en la cadena de montaje son fundamentales, pero nuestro procesos relacionados con la logística, igual ya no son tan importantes, siempre que tengamos a un equipo muy preparado y motivado para el desempeño de su labor.
Tal y como veo por dónde voy, termino haciéndome un curso de coaching.

martes, 24 de agosto de 2010

El lenguaje en los documentos de consultoría.



Todos los consultores somos conscientes que el lenguaje en nuestro trabajo diario es una parte fundamental que debemos enriquecer. En este post no me voy a centrar en lo que se comunica -que da para escribir un par de libros- sino cómo se comunica.
Todos nosotros hemos estado en alguna presentación en la que, tras estar 45 minutos hablando el consultor, el cliente ha comentado lo interesante que era el tema y luego ha remarcado que faltaba una tilde o que había una falta ortográfica aquí o allí. Ahí se ha perdido confianza con el cliente. Alguien que no sepa escribir de manera correcta, no puede asesorar de manera eficaz.
Escribimos mucho y rápido. Intentamos centrarnos en las soluciones, pero muchas veces no cuidamos suficientemente las formas. Nos ocupamos si todas las figuras de la presentación están alineadas, pero no tenemos tiempo para pulsar f7 (en Office) y dar un repaso a todos los títulos de dichas figuras.
Y el problema más acuciante no es el junior que escribe incorrecciones (y algunas para echarse las manos a la cabeza). El senior que lo repasa y actúa como Atila editorial, muchas veces mete frases tan complejas y pomposas que hacen perder el sentido del párrafo.
Así que os propongo -y yo también trabajo en ello- una serie de ideas básicas para intentar mejorar este aspecto en nuestros documentos.
- Utilizar el corrector ortográfico de la herramienta que utilicemos. Para este punto, siempre debemos tener más claro que el corrector cómo se escribe la palabra, ya que estos no son precisos.
- Hacer una segunda lectura de nuestros documentos, incluyendo correos electrónicos.
- No utilizar párrafos de más de ocho líneas ni de menos de dos. Los primeros resultan farragosos y los segundos dan una imagen bastante pobre de tu capacidad de expresión. No quiere decir que no existan en alguna parte del documento, sólo que el texto no se articule de manera clara con este tipo de párrafo.
- Hacer un esfuerzo, todos los consultores y aquí me incluyo, para utilizar sólo palabras que existan en el diccionario. No hay entregables, hay productos. Las aplicaciones informáticas se implantan, no se implementan. Eliminemos de nuestros documentos "no aplica", si realmente no debe ir, no lo pongas y encima con una palabra que no existe e intentemos erradicar todos los anglicismos adaptados a nuestra pronunciación (zippear, partnetariado, ...).
- Por último, lee el documento hasta que no hagas ninguna corrección al mismo. Es un buen truco para depurar el estilo y pensar lo que quieres transmitir.