El cartapacio del consultor: La última milla.

jueves, 7 de octubre de 2010

La última milla.

Se habla de la última milla en el ámbito de las telecomunicaciones cuando nos referimos a la conectividad (medio de conexión) existente entre la centralita telefónica de la compañía y el aparato del usuario. Esta última milla toma especial relevancia cuando hablamos de zonas rurales en la que se hace más que complejo las conexiones en este tramo.
La última milla en los procesos de producción se refiere a la distribución del bien por los minoristas. Ya ha salido de la fábrica y hemos pasado por los grandes almacenes y las rutas de distribución y llega al pequeño comercio que se encarga de la distribución menor.
Para mi, la última milla es el seguimiento de la ejecución de una tarea hasta el último punto, asegurando el cumplimiento de la misma.
Uno de los problemas que he detectado a lo largo de mi vida profesional es que por muy riguroso que se sea, el entorno no tiene porque serlo y la gente se olvida de los correos que les has enviado para que ejecuten actuaciones -de su competencia- o de las llamadas pendientes o de las reuniones a convocar y un largo etc.
Esta postura ha ido modificándose a lo largo del tiempo. Al principio aprendí a "dar la patada hacia fuera", es decir, mientras que la tarea estaba en el tejado de otro, yo no me preocupaba porque consideraba que volvería realizada cuando pudiera.
Luego aprendí que esto es completamente ineficiente e inútil y en algunos casos peligrosa, ya que te quedas sin tiempo para ejecutar el resto de acciones requeridas para completar la tarea.
La siguiente fase era documentar todo. Tenía mi propio diario y apuntaba cada actuación y dónde estaba y de quién dependía. En cuanto me juntaba con 20 hojas de folios, perdía la traza de las tareas.
Luego desarrollé la faceta "perro de presa", siguiendo y persiguiendo al encargado hasta que se aburriera y cumpliera lo que tenía que hacer. Esto es muy cansado y sólo hay que sacarlo en ocasiones especiales.
Ahora, y debido a la edad, me voy adaptando al sistema "síguelo con perspectiva". Tengo la tarea identificada (en un sistema de gestión de tareas, yo uso toodledo, pero cualquiera es bueno), la pongo en waiting y le doy una alarma periódica. Esto implica que cada vez que salta la alarma yo descuelgo el teléfono y me pongo en contacto con el susodicho. La llamada también he descubierto que es mucho más eficaz que el correo electrónico. A su vez, si ya ha pasado la cosa de castaño a oscuro, pongo en paralelo un correo con copia a todo el que le puede poner la cara roja.
En fin, que mi único objetivo es que salgan las cosas.
Y vosotros ¿cómo hacéis que salgan las cosas?