jueves, 28 de abril de 2011

Las redes sociales en la empresa

Detalle edificio columnado junto a catedral de Sevilla
Tengo usuario en todas las redes,Facebook, Twitter, Orkut, Lindked, aunque no soy una persona muy activa, va un poco por rachas.
Además intento optimizar mis pocas publicaciones entre las redes a las que pertenezco. Lo que publico en el blog se publica automáticamente en Twitter y Facebook. Lo que publico en Flickr, tiene su espacio en mi Facebook o en mi blog personal. Todo lo relacionado con mi vida profesional tiene su reflejo en Linkedin.
Cuando el área de innovación de mi compañía impulsó una red social, pensé que era otra iniciativa que rápidamente iba a caer en desuso: Una red social con un universo muestral de 10.000 personas en principio tenía todos los papeles para ser una curiosa anécdota en la vida de la empresa, pero poco a poco, el tiempo me está llevando la contraria.
Ha tenido un rápido desarrollo y actualmente más del 10% de la compañía se ha dado de alta.
He descubierto que una red social se potencia cuando compartes una comunidad con intereses comunes, con proyectos similares, con personas con una cierta cercanía y con áreas de trabajo comunes.
Bajo mi punto de vista, la red está pasando por una evolución continua. Hace unos meses, todo el mundo (eran poco más de 100 personas) publicaban en una comunidad genérica.
Con el crecimiento comenzó la especialización y comenzaron a surgir grupos de interés. Las publicaciones eran más refinadas y temáticas.
Ahora estamos en el tercer estadio: han surgido comunidades cerradas y hay personas que sólo publican en su comunidad.
La verdad es que resulta muy interesante ver cómo evoluciona una red. Es un verdadero experimento social controlado a ritmo rápido.
Por cierto, la red corporativa la montamos en Yammer para todos aquellos que queráis montar vuestro pequeño Facebook empresarial.
PDTA. Estamos en plena discusión entre los que lo consideran una nueva forma de perder el tiempo junto a otras formas como la máquina de café o echarse un cigarro y los que consideran que es una forma de crear sinergias y aumentar la productividad. Os iré informando quién termina ganando la guerra.

martes, 26 de abril de 2011

De informes y otros temas

The Quite Man
Esta vez, vía AEC, os traigo el informe FEACO 2009-2010 sobre el sector de la consultoría. Si vaís al análisis sobre España no dice nada que alguien del sector no conozca, pero es interesante ver una comparativa a nivel europeo.
Recomendable para utilizar datos para presentaciones fuera de España en la que se necesiten algunos datos básicos.
Podéis decargar el informe de aquí.

miércoles, 20 de abril de 2011

Preocuparte por leer.

 go2
Esta noche he tenido una conversación con mi amigo “el Perdiu”, fuente inagotable de sabiduría y luchador nato. Hemos compartido carrera, vida profesional y proyectos y cada vez que he tenido la oportunidad de hablar con él me ha abierto nuevos caminos de conocimiento.
Hablando de distintos temas hemos caído en uno de los recurrentes, los políticos. En especial aquellos que no se preocupan de adquirir las habilidades necesarias para cumplir con sus cometidos.
Leer. Leer y leer. Si te dan nuevas responsabilidades, preocúpate por mantenerte informado. Crea una base que te permita mantener un argumentario coherente. Adquiere los conocimientos necesarios para dar las instrucciones básicas a los técnicos. Demuestra que alguien confió en tí por tus habilidades y no sólo por tu afiliación.
Doy por sentado que los consultores somos como los médicos o los entrenadores de fútbol. Cuando acabamos nuestra jornada, no podemos tirar el lápiz y hasta mañana. Al menos debemos mantenernos informados y formados. ¿alguien se imagina cuando termina Guardiola su jornada que no viera más partidos de fútbol o no leyera el Marca?.
Por eso, cuando se acercan las elecciones y se revisan las listas, se me ponen los pelos de punta viendo algunos miembros de los partidos a los que conozco y he tratado que no sólo no leen nada -o a Kent Follett, que es muy respetable- sino que además están orgullosos de ello. Por eso, cuando hablo con algunos consultores, se me ponen los pelos de punta cuando me dicen que con lo que saben ya les basta y que con eso piensan continuar los próximos 25 años de su carrera profesional.

martes, 19 de abril de 2011

Ir de más a más.

Los proyectos en consultoría son un negocio peligroso. La cercanía con el cliente, la confianza, el intentar remediar errores cometidos, hace que nos dediquemos a ofrecer más servicios con los mismos recursos y en el mismo tiempo.
El día a día del proyecto nos embarca en aventuras de las que nos cuesta salir y no siempre somos capaces sin ayuda.
Cuando el cliente aprovecha cualquier resquicio para dejar ver que no está contento con la labor que se está realizando, normalmente, en vez de intentar soluciones correctoras sobre el mismo servicio, se incrementa la oferta intentando “rellenar” los “huecos” encontrados por parte del cliente.
Peor situación es cuando el cliente contrata un tipo de servicio y el equipo de consultores intenta resolver el problema a nivel global.
Muchas veces nos damos cuenta que con lo que se ha contratado no se puede llegar a la raíz del problema e intentamos abarcar más -y yo el primero- para dar una respuesta que de solución a la problemática de la organización. Esta parte es contraproducente en términos globales -el conocido “quien mucho abarca poco aprieta”- y además suele desembocar en proyectos que se alargan en el tiempo sin posibilidad de finalizarlos, ya que, ahora que has generado las expectativas, intenta frenar al cliente.
El ejemplo clásico de esta situación es los casos que se contrata una consultoría tecnológica, pensando el cliente que con la nueva aplicación se van a solucionar los problemas organizativos o que la empresa va a ser más dinámica. Los consultores cuando desembarcan, al poco tiempo se dan cuenta que el software que se va a implantar no va a solucionar nada e intentan realizar una consulta organizativa. Resultado: ni el software instalado ni el consultor suficientemente respaldado como para imponer soluciones eficaces.
Y ahora, ¿tú te has visto en alguno de estos casos?.

jueves, 14 de abril de 2011

Cómo elegir los servicios más rentables.

old car
Un blog no puede contener sólo opiniones y pensamientos propios. Creo que también lo enriquece las distintas aportaciones de terceros. En este caso, os traigo desde managers magazine un fantástico recurso muy bien explicado, la matriz de Boston Consulting Group.
Esta matriz persigue situar el conjunto de servicios y productos de una empresa -ya sea grande o pequeña- en un cuadrante para categorizarlos por su interés.
Un trabajo de revisión estratégica de los portfolios con el fin de adaptarlos más a las necesidades del mercado.
Para más información, descargaos la presentación que os adjunto aquí

martes, 12 de abril de 2011

Nuevas tendencias en consultoría. Mercados emergentes.

No sólo de tecnología vive el hombre. El otro día me encontré un artículo sobre los nuevos mercados en la consultoría descubriéndome algunas áreas de posible especialización. Algunos de los que recogía el artículo y me parecían especialmente interesantes:

  • Life Management. La expresión que entiendo más acertada es "calidad de vida". Nuestro horizonte vital es cada vez más alto y nuestras expectativas sobre los últimos años de nuestra vida también crecen. Vamos a  necesitar un conjunto de servicios especializados y ahí hay un gran margen para la definición de estrategias y consultoría de operaciones tanto en sector público como privado.
  • E-commerce. Durante muchos años ha sido la gran promesa y no ha terminado de despegar. Todo el mundo tiene ya una tienda on-line que genera más o menos ingresos (no todos somos Amazon), pero falta una adaptación real de muchos sectores (¿alguien ha intentado comprar material de construcción on-line?).
  • Seguridad: Cuanto más del punto anterior, más de éste. La seguridad informática se ha transformado en uno de los factores cruciales en cientos de negocios (que se lo digan a los bancos).
  • Expertos en pequeñas y medianas empresas. Quizá el mercado más difícil ya que no están acostumbrados a pagar por consultoría sino al "doityourself". Todo lo que no sea pagar a sus proveedores -por materiales tangibles- les resulta un mundo extraño y la batalla es adaptar servicios a necesidades. Campo abonado para freelance que no pueden con grandes proyecto pero que pueden dar soluciones de "nicho" imaginativas.
En cualquier caso, el punto crucial no es descubrir estos nuevos mercados sino decidir cuándo se apuesta por ellos. Si haces la inversión antes que los clientes estén dispuestos a pagar por los servicios, el fracaso está asegurado. Si llegas tarde, seguramente no serán mercados atractivos.
PDTA. Las fotos que ilustran mis post, excepto los montajes, he decidido que sean mías para evitar problemas de licencias y sobretodo, obligarme a ser menos perezoso y utilizar más la cámara.

jueves, 7 de abril de 2011

El arte de presentar.

Orquídea 1
Realizar una presentación frente a un público no es fácil. Siempre te sudan las manos, no sabes por dónde va a salir el auditorio, no sabes por qué, pero siempre hay un pequeño detalle que se olvida, etc.
Recientemente he asistido a una ponencia en el que uno de los ponentes me inspiró este post. Según iba desarrollando su argumentación, yo iba tomando nota de los distintos errores que cometía para recordarme no hacerlos yo. En resumen fueron los siguientes:
  • No leer.
  • Si lees, al menos, asegurate que estás entonando.
  • Para entonar, practica varias veces en voz alta y utiliza giros en el tono para evitar la monotonía.
  • No utilices un vocabulario que normalmente no utilizas. Lo más seguro es que en alguna palabra te líes.
  • Puedes beber agua durante la presentación. Tiene un efecto doble, te da tiempo a ordenar tus pensamientos y mejora tu dicción.
  • Si dices que son 10 minutos de presentación, asegurate que no pase de 8 minutos. Siempre es mejor dejar al público con ganas de más que con ganas de no haber venido.
  • Cuando utilices expresiones como "vamos concluyendo", cúmplelo. No alargues el discurso.

martes, 5 de abril de 2011

El “no” del consultor.

Hoy en día para un consultor lo difícil es no responder. Hay que tener valor para plantarse delante del cliente o del gerente de turno y decirle “lo siento, pero este tema no lo conozco”.
Hay toneladas de información prácticamente sobre cualquier cosa a la espera que alguien la destape con un par de líneas en un buscador. Pero esta ingente cantidad de datos tiene un precio: la mayor parte de los informes tienen un aire similar, no hay conocimiento profundo sino respuesta rápida, no hay trabajo de fondo sino actividad superficial y los consultores no generamos información, nos convertimos en productores de datos.
Una vez un antiguo jefe me dijo que cada consultor vale tanto como la información de su disco duro. Somos los artistas de la reutilización y muchas veces, tras “el entregable”, no hay base que sustente los conocimientos. Es un decorado teatral de opereta decimonónica.
No hay nada como comenzar con el ejemplo. Nueva norma de la casa: “no hablarás de lo que no sabes” (que callandito voy a estar los próximos años).