lunes, 30 de mayo de 2011

El consultor del cartapacio está certificándose.

Si la semana pasada alguien notó que no se escribió ningún post no fueron alucinaciones. El cartapacio se mantiene cerrado de manera temporal hasta que termine una certificación en ITIL.
Este cierre durará hasta el próximo jueves 9 de junio.
Saludos.

jueves, 19 de mayo de 2011

Infoxicado-> evolucionando a -> concentrado

on the way
He descubierto que las redes sociales no son la respuesta a los objetivos profesionales, sino ruido en el camino para cumplirlos.
Tener un facebook para los amigos está bien, tener un Twitter, puede resultar simpático, pero las redes sociales aplicadas a la empresa, no terminan de funcionar.
Las redes están compuestas por comunidades de intereses en las que hay un 95% de expectación (sujetos pasivos que se leen noticias) y un 5% de participantes.
Dentro de este 5%, cuando alguien lanza una propuesta, siempre es para que la realice un tercero. Puede que exista un 1% de personas que se muestren interesadas en realizarlo.
De ese 1% no conozco a nadie que diga en la red que ha terminado el proyecto.
Las empresas actuan bajo criterios económicos. Intentar alinear estos criterios con ideas surgidas de las redes que nadie lleva a cabo, terminan desincentivando aún más la participación.
De momento, este fin de semana me voy a ir quitando todos los avisos de las comunidades de interés que tengo en Linkedin y demás redes para concentrarme en mis objetivos profesionales personales.

martes, 17 de mayo de 2011

La mejor experiencia del día.


Cuando vivíamos en Madrid, mi hijo mayor y yo íbamos regularmente a la Biblioteca Municipal a coger cuentos. Todas las noches leíamos un libro y de todos ellos, “El zorro hace amigos” era su favorito. Todavía me acuerdo la primera vez que tuve que devolver el libro, la llorera que se cogió Pablo. Entre su madre y yo posiblemente se lo leímos más de cuarenta veces.
Hace un par de meses, estuve en una librería que por desgracia, estaba a punto de cerrar. Entre los libros que estaban expuestos estaba “El zorro hace amigos”. Por supuesto intenté comprarlo, pero estaba reservado y el librero y yo estuvimos hablando de lo que le gustaba a nuestros hijos este título.  Pasé al día siguiente para ver si el cliente se había echado atrás, pero ya habían recogido la reserva.
Hoy estaba tomando un café con mi compañero de proyecto después de un par de reuniones. Me crucé con el librero que ya había cerrado su librería. Nos saludamos y el librero salió de la cafetería. Cuando me di cuenta, el librero estaba a mi lado, con una bolsa de su antigua tienda que contenía el libro.
Al día siguiente de mi visita, el cliente había ido a devolver el libro. Cuando me ha visto hoy, ha ido a su antiguo local y me ha regalado el libro.
Un gesto tan sencillo me ha puesto de tan buen humor que, a pesar del resto del día, sólo pensaba en el momento que me iba a sentar por la noche junto a mi hijo mayor para leerle el cuento. Hace una hora que lo he hecho y me apetecía contar la experiencia por encima de cualquier tendencia sobre consultoría.
Sea este post para todos aquellos que con un pequeño gesto alegran el día a alguien.

miércoles, 11 de mayo de 2011

El derecho a la formación en el trabajo.


Capricho nocturno
Esta mañana he escuchado un reportaje en Radio 5 sobre los médicos de atención primaria. En el reportaje se quejaban del escaso tiempo que les dan para formarse. Los médicos que han salido en el reportaje argumentaban:
  1. Que su profesión les obliga a estar constantemente formándose.
  2. Que debido a la cantidad de trabajo que tienen no pueden formarse debidamente ya que no les dan suficientes horas durante su jornada laboral.
  3. Que tienen mucho trabajo y además, la atención primaria es el área más difícil para mantenerse al día porque deben actualizar los conocimientos de todas las especialidades frente a los especialistas, que sólo se deben formar de algún órgano en particular.
No he podido evitar pegar un grito –me tengo que quitar la costumbre de gritar a la radio, no es positivo ni aporta- ya que:

  1. Mi profesión me obliga a mantenerme actualizado. En caso contrario no puedo realizar los proyectos que me piden.
  2. La cantidad de trabajo que tenemos los consultores rebasa el horario laboral cuando las cosas vienen mal dadas. Aun así, aprovechamos las oportunidades de forma que al menos, el cincuenta por ciento de mi oficina está haciendo algún curso fuera de su tiempo de trabajo.
  3. Me parece infame que alguien mantenga que es más difícil ser médico de familia que especialista en la parte de formación. Siendo decir que el conocimiento específico, en medicina, en consultoría o en construcción, es mucho más difícil de mantener actualizado y más caro que el conocimiento genérico.
Creo que la Administración Pública debe prestar servicios imprescindibles donde no llega o no quiere llegar el sector privado, pero con este tipo de comentarios, no se fomenta que la ciudadanía esté del lado del Sector Público.
Para aquellos que están en el Sector Público y se quejan de la formación que reciben, les voy a poner unas líneas de lo que pasa en el sector privado:
  • El 80% de las empresas no te da ningún tipo de formación. Te pagan por el trabajo que realizas, no por el trabajo que puedes realizar. En cualquier caso, esto va cambiando con el tiempo.
  • El 20% de las empresas restantes, te forma. En mi caso estoy en un sector que apuesta por la formación de los empleados –vendemos conocimiento-, pero también incluye corresponsabilidad. En mi compañía, te puedes certificar de muchas cosas, pero si no lo consigues, te toca pagar el curso.
  • En el sector privado, aunque tengas la posibilidad de formarte, no te dan horas para preparártelo en tu horario laboral. Aprovechamos los huecos y quitamos tiempo a nuestras familias o a nuestro sueño.
  • La formación está orientada a la productividad. En el Sector Público he visto como se dan puntos para las oposiciones por cursos que no tienen nada que ver con el puesto al que te presentas.
Como pienso que todo tiene solución, la Administración podría transformarse cambiando algunas reglas.
  • Cambiando el sistema de acceso. Lo único que une a todos los funcionarios es el sistema de acceso. Hay bomberos, enfermeros, administrativos, barrenderos, pinches de cocina…, pero “La Función Pública” se distingue por el método de entrada. Esto supone que hay verdaderos profesionales, no de su profesión, sino del sistema de acceso y clasificación.
  • Que la selección de funcionarios sólo afecte a los grupos A y B. No entiendo porque las Administraciones están llenas de puestos no especializados.
  • Que los especialistas demuestren sus conocimientos mediante sistemas de certificación externa. He visto casos en sitios pequeños donde no hay nadie que pueda valorar el examen de un jefe de servicio porque no tiene la titulación adecuada. He visto sitios donde parte del tribunal ha sido descalificado por enemistad manifiesta. Lo mejor es que las valoraciones la haga un tercero.
Creo que con estos cambios, que no son muchos ni traumáticos, se puede dar una vuelta a la actitud de algunos funcionarios hacia sus puestos.

martes, 10 de mayo de 2011

Transforma España Canarias


Transforma España Canarias, originalmente cargada por tuxland.

El evento fue todo un éxito con más de 130 personas, incluyendo el Presidente de la Comunidad Autónoma y varios representantes de la vida política canaria.

Siempre preparado.

Infancia lujuriosa
Uno de los inconvenientes de ser consultor es que se tratan muchos temas a lo largo del día que normalmente son poco conexos, están llenos de matices y suelen tener repercusiones para el futuro inmediato de tu proyecto.
La memoria es importante, pero no suficiente. Tomar notas nos ayuda a planificar posteriormente las siguientes acciones.
Yo siempre llevo como mínimo, un pequeño block de notas y un bolígrafo para sacarme del apuro. Sirve para realizar pequeños esquemas, apuntar tareas, fechas, teléfonos y dejar información por escrito al interlocutor.
Hace tiempo siempre llevaba el portátil para tomar notas en las reuniones, pero en el trabajo diario, traía bastantes problemas. Se acaba la batería, no es tan instantáneo para tomar datos como el papel, pesa veinte veces y más y no es tan flexible.
Ahora me complico menos la vida. Escribo las notas y cuando es necesario, foto con el móvil y al Evernote.

jueves, 5 de mayo de 2011

Más herramientas en la nube.

Mi nuevo descubrimiento se llama Syncdocs, una manera sencilla de mantener una copia de seguridad de tus documentos en tu cuenta de GoogleDocs.
Como todos sabéis, Google ofrece un giga para guardar documentos en .pdf, Word, Powerpoint, Excel y OpenOffice (u otros formatos, pero no se pueden editar) gracias a GoogleDocs. Hasta ahora, la verdad es que era un poco pesado ir subiendo los documentos, por lo que lo tenía como un servicio secundario.
Hace un par de días encontré esta herramienta, que permite mantener una carpeta en el disco duro de tu ordenador sincronizada de manera constante con GoogleDocs y que rápidamente detecta los cambiso manteniendo una sincronización bastante buena.
Esto tiene varias ventajas:
  • Copia de seguridad de los documentos importantes de manera automática.
  • Poder editar documentos desde cualquier equipo sin suite ofimática.
  • Me permite un acceso multiplataforma (mediante GoogleDocs). A la mayor parte de la gente le da lo mismo, pero yo trabajo con Windows en el trabajo, con Mac OS en casa y con Ubuntu en el netbook.
  • Sincronización automática. No me preocupan los "merges" como con Dropbox.
Si queréis probarlo, http://www.syncdocs.com/. De momento la versión es gratuita, aunque después de leer las condiciones de uso, veo que no va a ser este su futuro.

martes, 3 de mayo de 2011

La evolución en el pensamiento empresarial.

De caza

A finales de los 70 y durante los ochenta la filosofía empresarial parecía que había llegado a su último estadio. Todo el mundo daba por sentado que con modificaciones, el pensamiento estratégico en las compañías era el futuro.
Durante este periodo se elaboraron toneladas de planes estratégicos que respondían a los resultados que la compañía iba a alcanzar a los cinco años como una bola de cristal y determinaban el camino más corto para conseguir dichos resultados.
La crisis de principios de los 90 torpedeo en la línea de flotación de este paradigma. No se puede establecer un proyecto a cinco años en un entorno cambiante como el de final del siglo XX.
Todo el mundo comenzó a reflexionar y comenzaron a surgir teorías mucho más “blandas” que mantenían la planificación estratégica, pero introduciendo factores como el entorno para visualizar el futuro. Comenzaron a surgir como setas la simulación de escenarios. Este sistema era mucho más flexible -planteaba con los indicadores económicos (o "indicadores duros”) que tipo de estrategias se podían tomar en situaciones de expansión, de crisis o de evolución- pero no perdían la referencia de mirar hacia el futuro.
A mediados de los noventa, los gurús comienzan a hablar de la innovación como estrategia de desarrollo. Ya no era importante dónde queríamos estar en cinco años sino nuestra capacidad para crear productos nuevos o entrar en mercados vírgenes que nos permitan un tiempo navegando en océanos azules. Para ello se comenzó a tener en cuenta “indicadores blandos” o de comportamiento de los miembros de la compañía. A escuchar a los miembros de la organización qué tenían que decir y darles cauce para poder desarrollar sus ideas desde su puesto de trabajo.
Desde principios de siglo comenzamos a desterrar el pensamiento estratégico sustituyéndolo por un “vamos andando según vamos innovando” que ha terminado siendo una tonadilla popular del empresariado. Ya no hay tiempo para planificar y diseñar un producto sino que se considera que se puede realizar una maqueta -o un producto para “early adopters”-, sacarlo al mercado y ver cómo funciona. Si funciona, siempre se puede sacar una versión 2 del producto mejorada -y con los errores más flagrantes corregidos-.
El ciclo de vida del producto puede ser tremendamente corto, tenemos como ejemplo la gama de teléfonos móviles de Microsoft que han pasado a la historia como el producto más breve que recuerdo junto al Laserdisc.
Bajo mi punto de vista, esta evolución responde al postmodernismo del pensamiento que predomina en la sociedad occidental. Cada vez se transforman las conductas en las empresas a formas más flexibles con menor peso de los indicadores “duros”.
Las empresas 2.0 me las creo de forma limitada. Creo que una compañía debe estar gobernada por la cuenta de resultados y una vez que esta es adecuada, podemos hablar de otras cosas.
Los chinos, los indios, los japoneses, los coreanos no hablan de las empresas 2.0. No llevan la innovación en el ADN de la compañía, no son más creativos que ningún país sobre la tierra. Han aprendido a utilizar sus armas para ser países con los mayores crecimientos económicos sobre la tierra y ninguna de estas armas se recoge en el management moderno que utilizamos en occidente.
Como todos sabemos, desde 2008 estamos pasando en España una crisis en la que toca apretar los dientes y ver cómo salimos. Los paradigmas empresariales del pasado se han mostrado ineficaces, tanto en intentar vislumbrar la crisis cómo en saber reaccionar frente a ella. Ahora se escuchan distintas iniciativas que intentan realizar collages de metodologías distintas intentando postularse como la tendencia de futuro del management. De momento hay poco bajo el sol.