martes, 29 de noviembre de 2011

El futuro de la consultoría

En el mercado de la consultoría estamos viviendo la época Ikea: bajos precios, calidad mediana, pero mucho diseño y si me lo puedo hacer yo en vez de encargarlo, mejor que mejor.
La mayor parte de las compañías consultoras están plegando alas y trabajando a sus clientes intentando abrir nuevos proyectos en los mismos -o alargando los que están en ejecución- mientras otras rebajan los precios de forma temeraria para captar poco avispados clientes que estén a la caza de chollos sin importar mucho la calidad del producto final.
La verdad es que hoy se puede decir que es una suerte pertenecer a una multinacional que tenga negocio en el extranjero porque a la dificultad que tiene el mercado privado se ha unido la falta de liquidez del público, el cual no tiene mucha pinta de mejorar el próximo año.
Muchos compañeros de profesión están visitando cada vez con más asiduidad nuevos mercados, especialmente en LATAM y Oriente Medio. Si la vida de un consultor es errante, en los últimos tiempos parecemos más Jasones buscando vellocinos de oro que trabajadores por cuenta ajena y familias a la espera.
Al menos el sector tiene más fuerza de la que esperaba. Todavía me acuerdo de las "purgas" que se hacían en alguna "big four" que conozco a principios de siglo, echando consultores de doscientos en doscientos. En esta, no se si es por la distancia de Madrid, pero no he oido una situación similar.
Vamos a ver si queda poco para salir de la crisis con el nuevo producto milagro financiero impulsado por la UE, o alguna teutona sin coletas y algún galo con cierto parecido a Asterix -en la altura- nos condenan a los infiernos de la "segunda velocidad".

jueves, 24 de noviembre de 2011

De política, representación e informática.


Todo el mundo está hablando de la necesidad de tener un Parlamento con un reparto más proporcional y que los partidos con más votos, tengan mayor representatividad en el Congreso y en el Senado.
El otro día le intentaba contar desde el punto de vista de un politólogo a un compañero informático las razones por las que este cambio no se puede hacer a la ligera. La verdad es que busqué la forma más cercana a nuestro negocio para realizar la comparación.
El Congreso que sale de las elecciones es más parecido a un cliente que trabaja con proveedores que a una organización cerrada.
Los partidos políticos actúan de proveedores y presentan proyectos en los que el tiempo de ejecución son cuatro años. En función de la necesidad, la estrategia de la compañía y los recursos –dícese de los votos- estos “proveedores” tendrán distintos perfiles como en cualquier gran cliente:
-       Los hay que ofrecen soluciones nicho como los nacionalistas. Suelen ser soluciones convincentes que funcionan muy bien en determinadas condiciones pero a los cuales no les hables de intercambio de los datos. Ellos tienen su sistema cerrado que funciona en su entorno e intentan imponer sus necesidades (que si sólo funciona con Web Sphere, que si sólo funciono con Oracle) frente a la arquitectura general del sistema.
-       Los hay que son los proveedores principales (PP,PSOE). Estos tienen muchos efectivos trabajando en grandes proyectos desde hace años. De hecho, tienen trabajadores que han ido de unos a otros a lo largo de su carrera profesional. El tamaño de los proveedores está directamente relacionado con su capacidad de ejecutar proyectos importantes (como quedarse con la exclusividad de la producción legislativa como en estas elecciones).
-       Los proveedores casuales. Son proveedores que han obtenido algún contrato (en este caso algún diputado o incluso cinco) pero que detrás sólo hay un avezado comercial y en el momento que éste desaparece, salen del cliente ya que no dan soporte a ningún sistema ni proceso crítico. Estos suelen ser los más combativos intentando “rascar” algún proyecto más.
Cuando entra un nuevo proveedor, siempre dice que los sistemas no están bien montados y que si lo hubiera hecho él, lo habría construido de forma distinta. Eso si, como el cliente no está dispuesto a cambiar todo y el proveedor ha sido contratado con un proyecto específico, éste termina adaptándose al entorno y adaptando su software al resto que está en producción, aunque sigue poniendo a caldo a los anteriores desarrolladores por el mal trabajo que realizaron.
Además, cuantos más proveedores, más difícil es conseguir software que pueda intercambiar información fácilmente. Cada proveedor quiere implantar su tecnología en el cliente que es normalmente incompatible con la del resto. Por tanto, el cliente suele optar por pocos proveedores y normalmente, que sean los mismos, que son los que conoce y le dan confianza, aunque sea por la experiencia con los sistemas.
El uso de estándares (los acuerdos parlamentarios entre grupos) es escaso. Trabajar con estándares o con software libre muchas veces no te hace competitivo porque cualquiera puede replicar tu solución. En principio, todos los proveedores de este cliente suelen trabajar con software privativo.
Además, hay que tener en cuenta que es fácil montar una arquitectura de sistemas partiendo desde cero, pero lo sistemas siempre son una herencia del día a día. No se puede parar los sistemas en producción, lo que hace que al final se terminen sacando “parches” que permitan mejorar el software (véanse las leyes o services pack) pero que no existan grandes cambios.
En el caso de España, cuando se optó por el sistema electoral que primaba a los partidos mayoritarios fue porque no había experiencia en votaciones desde hacía más de cuarenta años y la única cámara que existía durante la II República, más proporcional en su configuración, produjo una atomización de los partidos permitiendo la entrada a la cámara a grupos que iban contra el sistema.
Esto terminó en un desgobierno que desembocó por múltiples factores en una guerra civil. Los políticos de las primeras fases de la democracia lo tenían muy presente y no querían repetir la experiencia (recordemos que la Ley de Régimen Electoral General es de 1985 y sin apenas modificaciones). Es como haber tenido un problema con la ERP de la empresa durante cuarenta años  y no poder haber pagado las nóminas por culpa de unos proveedores que habían implantado los distintos módulos de SAP de manera incorrecta generando unas pérdidas millonarias para la compañía.
A su vez, la norma consagra unas circunscripciones que sobrerepresentan los territorios más despoblados y priman la concentración del voto.  Esto permite la existencia de nacionalistas en un marco histórico en el lo que se quería construir era un sistema inclusivo en el que todos caben (como meter un ESB que permita inteoperar a los datos).
Ahora bien, si alguien quiere tocar la “arquitectura” del sistema, recomiendo que lo haga con paciencia y hablando con todos los actores implicados en el proyecto. En realidad, ninguno de los grandes proveedores está interesado, porque lleva muchos años en trabajando con esos sistemas y así le va bien y los pequeños proveedores que acaban de llegar y quieren “rascar” proyectos no tienen ni la experiencia ni el peso suficiente para modificarlo.
Eso sí, al menos los comentaristas políticos pueden comer de esto…

martes, 22 de noviembre de 2011

Nuevos servicios para guardar la información

Debido a que en el proyecto en que estamos trabajamos en distintas islas, estamos probando en el proyecto distintas herramientas para ver cuál se adapta más a las necesidades que tenemos.
El planteamiento básico es que necesitamos una herramienta accesible desde distintos equipos y que permita la sincronización de manera ágil y manteniendo la coherencia en los ficheros.
Nuestras investigaciones nos han llevado a probar distintos servicios:
  • Box.com: El servicio de almacenaje de ficheros orientado a empresas. Da 5 Gb en la cuenta gratuíta (hay una promoción que si te descargas la aplicación para iphone o android, te dan 50 Gb). Es magnífica si no quieres la sincronización (la aplicación sólo se da con el contrato premium) y no te importa trabajar directamente en la web con el navegador abierto. El portal que tienen es muy potente y permite crear flujos de trabajo, dar caducidad a los ficheros, tiene previsualización de documentos ofimáticos y las búsquedas son rapidas y buenas.
  • Dropbox:El lider indiscutible. 50 millones de usuarios. El más rápido de todos sincronizando sin duda. Si no tienes mucha información que compartir, esta es tu opción. Tiene un handicap que Box.com no tiene, cuando se comparte un directorio, cuenta el espacio ocupado para todas las personas que comparten dicho directorio - esto no es muy justo, ya que 1 Gb compartido por 5 personas les cuenta a todos 1 Gb- mientras que box.com sólo se lo imputa al que creó el directorio y el resto actúan como colaboradores de la carpeta.
  • Cx.com: El último que ha saltado a la arena. Tiene sincronizador en la versión gratuíta y 10 Gb de capacidad ampliable a 300 mb por cada persona que acepte una invitación que le envíes. El truco: el sincronizador no es bueno y creo sinceramente que le falta estabilidad y las carpetas compartidas no pueden superar 1 Gb. Bueno si necesitas un espacio para almacenar tus fotos o música que no están todo el tiempo con la necesidad de sincronizarse y no compartes.
  • Sugarsync: El último que nos falta por analizar. 5 Gb de espacio, en principio se puede compartir como en dropbox y tiene sincronizador. Por falta de tiempo de momento es una caja negra. Nuestros compañeros de Tenerife se han comprometido a realizar un piloto esta semana. Actualizaré el post con la información que nos manden.
Algunos aspectos a destacar es que todas tienen herramientas adaptadas a todos los dispositivos que están de moda (Iphones, Ipads, Androids, etc) y son multiplataforma. Especial mención para Dropbox en este aspecto ya que tiene versión para Linux que funciona estupendamente.
En resumen, para los servicios gratuitos no hay una solución perfecta, sino más bien, la que se adapte más a nuestras necesidades.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El rol del consultor

El consultor tiene una serie de funciones asociadas al proyecto que están vinculadas a la oferta. Por encima de esas funciones, el consultor suele desempeñar distintos papeles para los que ha sido contratado:
- El consultor como asesor: Como profesional, te solicitan tu opinión y además te suponen experto en determinados temas. Mi recomendación es que actues como asesor sólo cuando tengas un gran conocimiento sobre una materia. Pretender que uno sabe de algo que no tiene ni idea sólo lleva a proyectos marrones donde el equipo sufre mucho y el cliente siempre queda insatisfecho.
- El consultor como legislador. Te contratan para marcar directrices. Ya no es una cuestión de apoyo y asesoría, sino que trazas planes de actuación. Son trabajos que permiten gran redundancia, ya que lo escrito suele ser valido en distintas organizaciones pero tiene dos desventajas claras: consume gran cantidad de tiempo -escribir cuesta- y si no va acompañado de actuaciones que acompañen los documentos (gestión del cambio) suelen terminar en papel mojado.
- El consultor como formador: El consultor capacita a terceros. La gran ventaja es que da mucha visibilidad. Una buena formación en un cliente es fuente segura de nuevos contactos. El inconveniente es que son proyectos que ocupan bastante en su preparación y muchas veces, debido a su especificidad, no son replicables.
- El consultor como monitor: Es cuando el consultor actua de gestor del cambio (oficinas de proyecto, proyectos con un fuerte componente formativo, etc) Son proyectos complejos que requieren el 200% del consultor. Actuar como elemento que produce una catarsis en una organización es como golpear una pelota hinchable que está en el centro de una piscina olímpica para llevarla a la orilla; por muy fuerte que golpeés, la pelota avanza muy poco a poco.

Gracias a Andrés Fernández Romero por la inspiración de este post de su libro "el manual del consultor de dirección"

martes, 15 de noviembre de 2011

La figura del prescriptor

La consultoría es un negocio en el que la confianza es fundamental en la relación cliente-proveedor. Ambos inician una relación de lealtad desde el primer momento y frente a otros negocios en los que prima el precio o las características de la oferta, la consultoría tiene un componente más intimo que facilitará el llevar a buen puerto cualquier proyecto.
Esta confianza es complicada de alcanzar y cuando se establece contacto con una empresa cliente la primera vez, tiene gran importancia la figura del prescriptor. No es alguien que cobre comisiones o un intermediario puro, aunque puede que tenga algún tipo de compensación por favilitar el contacto, en especial en función de la valía de dicho contacto.
El prescriptor es una figura de gran prestigio y apreciada en el entorno del cliente. Es una forma que el cliente se sienta más cómodo facilitando datos altamente confidenciales a la consultora y que esta le sea más fácil desarrollar su labor.
El prescriptor puede trabajar para el cliente o puede ser externo. Hay muchas consultoras (especialmente las grandes) que cuentan con gran número de prescriptores procedentes de sus antiguos miembros y que cuidan y miman con programas especialmente dirigidos hacia ellos (los famosos alumni).
En cualquier caso, la existencia del prescriptor destaca de nuevo la importancia de una buena red de contactos en el entorno del cliente.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Cómo envejecen los profesionales del mundo tecnológico.

"No puedo concebir un mundo sin zapatos hechos a medida". Esta frase de un zapatero irlandés de mediados del siglo XIX decoraba una de las paredes de un heritage center (un museo de tradiciones populares) en mi última visita a aquella isla.
Las profesiones cambian a lo largo de la historia y estas transformaciones están vinculadas especialmente a la tecnología. Con el surgimiento de nuevos inventos que han cambiado la forma de entender el trabajo y los métodos para abordar los mismos, otros han desaparecido ya que habían sido sustituidos por sistemas automatizados o simplemente habían dejado de tener mercado al que dirigirse.
En los últimos cuarenta años los cambios han sido muy rápidos. Tanto que un trabajador de mediana edad ha podido observar en directo el surgimiento, desarrollo y declive de distintas profesiones vinculadas al mundo tecnológico. Voy a hacer un recorrido rápido por las profesiones tecnológicas "de moda" de los últimos treinta años.
A principios de los ochenta, en España, bastaba con ser informático. Aquello era el futuro y todo el mundo quería que sus hijo hicieran la carrera. Las empresas no dejaban que los universitarios terminaran sus carreras ofreciéndoles sueldos inmensos.
A principios de los noventa, esto cambió. Se extendió Internet y todo el mundo quería ser webmaster. Muchos informáticos de código se reconvirtieron y se pusieron a hacer páginas como churros. A principios de siglo dejó de ser interesante poner webmaster en el currículo y quedaba más elegante poner diseñador (bueno, un poco más de lo mismo).
En la primera década del siglo XXI, lo importante no es el diseño sino que te vean. Aparecen los SEOs para dejar las webs en el lugar que corresponde (la mayor parte utilizando prácticas que rayan lo poco ético).
Hace tres años las redes sociales se popularizan en España y todo el mundo quiere ser Comunity Manager.
El principal hilo conductor de esta evolución es que cada vez los conocimientos técnicos han ido dejando paso a la utilización de las herramientas para facilitar la comunicación.  Los tecnólogos han sido sustituidos por estudiantes de marketing y el proceso sigue evolucionando.
¿Qué tipo de repercusiones ha tenido este proceso? Profesionales que se han ido desfasando y otros que han sabido posicionarse y estar en cada una de estas fases reinventándose.
"Lo contrario del éxito no es el fracaso, sino la inercia" (James M. Kilts, Gillette Company)

martes, 8 de noviembre de 2011

Consultoras políticas

Estamos en campaña, así que vamos  a hablar de uno de los grandes olvidados en este blog, los consultores políticos.
En la España de los últimos treinta y seis años los políticos han mostrado bastante recelo hacia las ideas que venían del exterior del partido. Ya sea por haber sido perseguidos durante cincuenta años, ya sea porque las conclusiones no han sido satisfactorias, las campañas electorales, la organización y las actuaciones externas se han confiado a los propios militantes que con mayor o menor suerte para el partido, han sabido responder a las expectativas.
Los profesionales que se han dedicado a la consultoría política se han visto obligados a trabajar de dos formas, como afectos al partido para el que desarrollaban su labor o de forma transparente, haciendo pasar sus trabajos como proyectos que se desarrollaban en paralelo y en los que la verdadera misión es aconsejar al político de turno como realizar determinadas actuaciones.
En qué espacios han surgido apoyos contratados por el partido: especialmente en el ámbito del marketing (no olvidemos que el objetivo principal de los partidos es ganar elecciones y para eso, la labor de venta es importante).
De momento no podemos aspirar al modelo de consultor profesional que existe en Estados Unidos en el que los partidos confian por la propia imparcialidad de la consultora en unas firmas u otras. La política en España se basa en la confianza -no en la meritocrácia- no dejando espacio a firmas independientes de asesoría.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Gestión de expectativas.


La confianza es un concepto básico que diferencia una prestación de servicios de un proyecto de consultoría. En otros negocios no es un requisito necesario en la relación cliente- proveedor -no pides al que trabaja en la tienda de zapatos una relación de confianza implícita en su labor- pero desarrollarla en nuestros proyectos es fundamental.  Es muy difícil de ganar y muy fácil perderla.
El cliente está contigo en el proyecto porque confía en ti, en tus conocimientos y en tu experiencia. Tu empresa te ha puesto en ese proyecto porque considera que estás capacitado para representarla.
Ahora te toca a ti trabajar porque las funciones que tienes que realizar salgan. Si eres el gerente o el jefe de proyecto tus objetivos básicos es hacerlo también que el cliente quiera contar contigo de nuevo, si eres el becario o junior que acaba de llegar, el resto confía en las responsabilidades que te van dando.
Dentro de esa confianza un aspecto fundamental y quizá uno de los más olvidados en la gestión de expectativas. Un buen consultor debe saber hasta dónde llega su proyecto (el alcance) y saber poner coto a los requerimientos del cliente así como ser conocedor de las limitaciones del equipo implicado.
Es más fácil decir a todo que si que contradecir a un cliente, pero no se puede aceptar todo lo que te encomiendan porque llega un momento que has perdido el foco de tu proyecto y has incluido tantos compromisos que sean cuales sean los resultados, serán un fracaso porque no es lo que esperaba el cliente.
Muchas veces tener una reunión con el cliente para hacer un seguimiento de sus expectativas e ir contrastándolas con el trabajo realizado y con el contrato son más efectivas que llegar al final del proyecto con un montón de entregables que no van a tener ninguna utilidad porque no es lo que se esperaba el cliente.
Utilizar los tiempos y las fases, focalizar los trabajos, planificar para saber si la entrega se realizará a tiempo y sobretodo ser trasparentes y sinceros son las mejores recetas para gestionar las expectativas de los clientes.

martes, 1 de noviembre de 2011

Noche de miedo.

En esta noche de terror previa al Día de Todos los Santos he decidido que parecía un zombie momificado desde hace más de dos años en la foto del perfil y  he vinculado blogger con Google +.
De momento la experiencia es controlada -tienes 30 días para deshacer los cambios- pero era la última red que me faltaba enlazar. Por fin he conseguido el spam total. Cuando publico en el Cartapacio llega a Twitter, Google +, Linkedin y Facebook de un solo viaje.
Aprovechando este cambio de perfil y el tema de los enlaces a las distintas redes sociales, quería compartir con vosotros una visión que cada vez noto más, tanto en mi utilización de las redes sociales como en la observación de cómo las utiliza el resto de gente que conozco.
Tengo la ligera sensación que Facebook está en plena degeneración. Han sacado cientos de funcionalidades nuevas y cada vez tiene menos "vida". Pasó por ser una herramienta para recuperar antiguos contactos, mantener la amistad en la distancia y publicar tus éxitos (no recuerdo muchos compañeros que publiquen sus fracasos) a una red anodina donde cada uno publica contenidos absolutamente insustanciales -lo cual es completamente lícito, pero aburrido-. La decadencia es lenta, pero segura.
Linkedin no ha logrado ser una red social nunca. Todos tenemos el perfil pero sólo cuatro lo utilizan para promocionar su networking. Los grupos de discusión suelen estar copados por los de siempre y las noticias o el nuevo servicio de empleo da más pena que utilidad.
Google + es la gran duda. Utiliza los recursos del gigante para la entrada de usuarios y comienzo a ver partidarios que solo publican aquí, pero a Google el tema social no se le ha dado nunca especialmente bien; Orkut -excepto Brasil- y Buzz son buenos ejemplos.
La verdad es que el servicio que me sigue pareciendo más interesante es Twitter. No por lo de los 140 caracteres (que me parece una limitación de lo más inutil) sino por las reglas que establece en las que  todo el mundo ve todo y la promoción de los mensajes se hace por afinidad al mensaje y no al usuario. Al final la mayor parte de la gente lo utiliza como sistema de enlace a información más consistente y permite realmente buscar por afinidades temáticas. La mayor parte de mis seguidores o a los que sigo no les conozco y simplemente intercambiamos información sobre temas que nos interesan a todos.
En resumen, los canales de comunicación se multiplican y cada vez llegamos a más personas con menos esfuerzo. Una vez escuché a alguien decir que las nuevas generaciones están obligada a recuperar la lectura y la escritura como forma de comunicación. Lo que temo es lo poco que tengan que decir.