En los proyectos, especialmente en aquellos que son largos, llega un momento que el número de reuniones se acumula. La agenda está tan cargada que uno siente la tentación de ir a las reuniones con las manos en los bolsillos, sin preparar contenidos y a ver qué pasa.
En ese momento es cuando debemos replantear la situación y ver cómo podemos disminuir el número de reuniones, ya que no hay nada peor que acabar una y sentir que hemos ido a perder el tiempo.
Para los consultores hay dos tipos de reuniones. Aquellas que dirigimos y las que vamos de soporte.
En las que dirigimos, el trabajo de preparación de la reunión es bastante grande. Yo para hacer la estimación gruesa calculo que la preparación de la reunión me va a llevar la mitad de lo que está previsto durar la misma.
Puntos a tener en cuenta como organizador.
- El orden del día. Será la herramienta fundamental para guiar la reunión y por tanto debe ser negociado convenientemente con todas las partes para no encontrarse sorpresas.
- La documentación previa. Cuanto más precisa sea la información que enviemos antes de la reunión para prepararla, más posibilidades hay que los asistentes no se pierdan en divagaciones y decidan sobre los temas de la agenda. Es importante que llegue a los asistentes un par de días antes como mínimo para que todos tengan la oportunidad de leerla y hacer especial hincapié en que la revisen (en caso que no lo recordéis, que sepáis que muchos de los asistentes os dirán que no han tenido tiempo de verla).
- Los asistentes. Por favor, intentemos evitar las invitaciones "de cortesía". Si alguien tiene que estar informado, se le puede mandar el acta sin problema. Las reuniones son para tomar decisiones. Intentemos que el número de asistente no sea mayor de seis y comprobaréis como se pueden dirigir de una manera más cómoda.
- El lugar de encuentro. Tened en cuenta la procedencia de los distintos asistentes para que no sea especialmente difícil a ninguno llegar. Además es recomendable todo aquello que se puede suponer como lógico; un espacio bien ventilado, con sillas cómodas, espacio para cada asistente para tomar notas y material de soporte necesario (proyector, pantallas, etc).
- Fecha y hora. Aquí hay verdaderas teorías sobre el asunto y
depende del sector, las fechas y las horas se modifican. Por su
propio peso, nadie pondría una reunión por la tarde para un
proyecto de Administración Pública ni organizaría una reunión de
seguimiento durante la Feria de Abril en Sevilla. Algunas pistas:
- No os recomiendo hacer reuniones ni el lunes a primera hora
ni el viernes a última. A primera hora de la mañana todo el mundo
llega enfadado a la reunión porque va con prisas para llegar a la
misma.
- Si hay varias reuniones en una semana y participan las
mismas personas intenta agruparlas y convocar al resto en función
de la temática.
- Si hay varias reuniones y no puedes evitar que sean el mismo
día, ten la picardía de ponerla con media hora de separación y
además, avisar al principio de la primera que el tiempo es
limitado porque hay otra.
- No os recomiendo hacer reuniones ni el lunes a primera hora
ni el viernes a última. A primera hora de la mañana todo el mundo
llega enfadado a la reunión porque va con prisas para llegar a la
misma.
Próximo post. Cómo hacer una reunión
y sobrevivir a la experiencia.









